martes, 5 de marzo de 2013

Úlceras por presión en el anciano


En las personas ancianas o enfermas que cuidamos es frecuente la aparición de enrojecimientos o lesiones en la piel provocadas principalmente por el roce, presión y humedad. Estos enrojecimientos, erosiones o  heridas se llaman úlceras por presión (UPP)
Las úlceras por presión son áreas de piel lesionada por permanecer en una misma posición durante un tiempo prolongado. Generalmente aparecen en zonas donde los huesos están más cerca de la piel, como los tobillos, los talones y las caderas. Están relacionadas con varios factores como son: estado mental,  incontinencia, movilidad, nutrición y actividad. El riesgo es mayor si la persona está encamada, utiliza una silla de ruedas o no puede cambiar de posición por sí misma.
Las UPP tienen varios grados o estadíos evolutivos:
Grado I: Aparece eritema (enrojecimiento), se mantiene la integridad de la piel.
Grado II: Pérdida parcial del grosor de la piel. Aparecen erosiones y/o ampollas.
Grado III: Perdida total del grosor de la piel con lesión o necrosis del tejido subcutáneo.
Grado IV: Extensión de la necrosis a tejidos, músculos o hueso.

La cuidadora debe conocer y poner en marcha medidas preventivas primarias para evitar la aparición de úlceras por presión, tales como:
1.       Control de los tiempos prolongados de apoyo o de presión en determinadas zonas. 
o   Cambios posturales en pacientes encamados cada 2-3 horas espaciándolos por la noche para favorecer el descanso.
o   Uso de medidas locales en el alivio de la presión. Los apósitos de espuma de poliuretano han demostrado su eficacia en la reducción de la presión en las zonas de riesgo.
o   Utilización de superficies especiales de apoyo (Ver recomendaciones al final)
o   Aproveche las posibilidades del paciente para moverse por sí mismo. 
2.       Control de la humedad y la limpieza de la piel: 
o   Utilice jabón neutro.
o   Lave la piel con agua tibia, aclare y realice un secado meticuloso sin fricción.
o    No utilice sobre la piel ningún tipo de alcoholes.
o   No realice masajes directamente sobre prominencias óseas y zonas enrojecidas.
o    Preferentemente utilice ropa interior de algodón.
o   Cambie el pañal o absorbente siempre que esté húmedo.
o   Utilización en zona perineal y glútea de pomadas que protegen la piel de la humedad. (Ej: Anticongestiva cusi, Pasta Lassar, Halibut, Cavilon crema BD, Dermo H…) No confundir la dermatitis del pañal con UPP. 
3.       La hidratación cutánea con crema hidratante (tipo body milk), procurando una completa absorción. En zonas de riesgo (talones, sacro, cadera) es aconsejable la utilización de aceites especiales compuestos de ácidos grasos hiperoxigenados que estimulan la microcirculación sanguínea, evitan la deshidratación y  mejoran la elasticidad de la piel (Ej: Corpitol, Mepentol, Linovera). 
4.       Alimentación equilibrada, rica en proteínas y vitaminas. 
5.       Beber abundantes líquidos, aproximadamente 1,5 litros al día: agua, leche, infusiones, zumos, caldos.
Las úlceras por presión son bastante frecuentes en el anciano, no debemos sentirnos culpables si aparecen, particularmente si existen los factores de riesgo antes mencionados. La prevención es fundamental para evitar su aparición.  No dude en solicitar el asesoramiento de su enfermera.


Recomendaciones de uso de las superficies especiales de apoyo, según el GNEAUPP (Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas):

Uno de los documentos de apoyo del GNEAUPP, recoge las recomendaciones de uso de las superficies especiales de apoyo. Se recomienda su uso como un material complementario que no sustituye al resto de las otras medidas de manejo de la presión (movilización, cambios posturales y protección local). Su uso dependerá del riesgo detectado de desarrollar UPP y la situación clínica del paciente:
  •  Paciente de riesgo bajo: Preferentemente superficies estáticas (colchonetas-cojines estáticos de aire, colchonetas-colchones cojines de fibras especiales, colchones de espuma especiales, colchonetas-cojines viscoelásticos,…).
  •   Pacientes de riesgo medio: Preferentemente superficies dinámicas (colchonetas alternantes de aire de celda medias,…) o superficies estáticas de altas prestaciones (colchones de espuma especiales, colchones-colchonetas viscoelásticos).
  •   Pacientes de riesgo alto: Superficies dinámicas (colchones de aire alternante, colchonetas de aire alternante de grandes celdas).
  •  Los pacientes de riesgo medio y alto deberán utilizar un cojín con capacidad de reducción de la presión mientras estén sentados.

 Eloisa

3 comentarios:

  1. Muchas gracias por la información. Los que tenemos que cuidar de personas mayores nunca viene mal tener acceso a este tipo de información.

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  2. Tengo que comprar un colchón para una persona mayor pero antes me gustaría utilizar un compara colchones para que la elección sea la correcta porque tiene problemas de ulceras en la piel.

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    1. Querida Pepa, a nuestros pacientes incapacitados les recomendamos un colchón con cambios de presión. Son colchones que se colocan encima del colchón normal. Van enchufados a la corriente y alternan los lugares de presión para que al paciente tenga movilidad sin moverse de la cama. Esperamos haberte servido de ayuda

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