miércoles, 25 de noviembre de 2015

"Que nadie" calle tu verdad...

Preciosa canción de Manuel Carrasco a dúo con Malú .Tiene unos años, pero su tema por desgracia sigue siendo de actualidad.
Dedicada a todas aquellas personas que son o han sido victimas de la violencia de género....
...para "que nadie calle tu verdad, ni te quite la sonrisa"



miércoles, 11 de noviembre de 2015

Gracias por estos 4 años

Cuatro años han pasado desde aquel 11 de noviembre del año 2011 en el que tuvimos la genial idea de crear este blog, "El Blog para las Cuidadoras". Cuatro años de trabajo, de ilusiones compartidas y de satisfacción por lo que hemos conseguido, y también muchas ganas de continuar ayudando y compartiendo experiencias y conocimientos. Por eso, tras estos cuatro años, 650 seguidores en twitter, otros tantos amigos en Facebook y más de 175.000 visitas, solo podemos decir una cosa: GRACIAS.
Con esta hermosa canción del grupo ABBA, homenaje a la música, queremos dar un homenaje a vuestra lealtad, con el deseo de seguir siendo una herramienta de ayuda para las personas que día a día se enfrentan a la difícil tarea de cuidar....


jueves, 5 de noviembre de 2015

¿Afecta el clima al estado de ánimo?

Todos somos conscientes de que el clima influye en nuestro estado de ánimo. De hecho, a la mayoría nos
afecta en cierto modo la llegada del calor o los días lluviosos, los días soleados o los días grises….
Cuando nos despertamos por la mañana y vemos que hace un día soleado, empezamos el día con mejor humor. De igual forma, cuando nos despertamos y vemos que es un día lluvioso, empezamos el día quejándonos y de mal humor porque queremos sol. ¿Quiere esto decir que:

¿El clima afecta a nuestro estado de ánimo?

La respuesta es sí. Nuestro estado anímico está influido por muchas variables con las que estamos en contacto, como las personas que nos rodean, nuestras obligaciones, nuestra situación personal, laboral…y, el clima, es una de esas variables con la que estamos en constante contacto. Obviamente a todos no nos afecta por igual, hay gente que es más vulnerables y les afecta más, igual que hay personas a las que apenas les influye.
Por naturaleza, el ser humano está preparado para buscar un confort climático y cuando se producen cambios, sobre todo si estos son bruscos, provocan una desestabilización del organismo.  Este desequilibrio se muestra a veces a través del estado de ánimo y puede ocurrir que en algunas personas aparezcan síntomas de depresión. Esto es lo que llamamos el TAE o trastorno afectivo estacional, que es un tipo de depresión asociada a los cambios estacionales con cambios de humor pronunciados.
El trastorno afectivo estacional es poco común,  pero desde hace tiempo se ha establecido como un problema psicológico real. Muchas personas tienen una aversión real para el invierno, lo cual puede bajarles el ánimo, pero esto no es nada en comparación con lo que padecen los individuos diagnosticados de TAE. La depresión estacional recurrente, por lo general comienza durante el otoño o el invierno y desaparece durante la primavera.
Es un tipo de depresión, que se caracteriza por cambios de humor graves durante las épocas que hay poca luz solar. Algunos de sus síntomas típicos son la tristeza, la ansiedad, el pesimismo, sentimiento de culpa, irritabilidad, pérdida de interés generalizado, cansancio, poca energía, dificultad para concentrarse, insomnio, cambios de peso, etc… y también pueden existir otros síntomas más atípicos, como la mayor duración del sueño y el deseo de carbohidratos. Los síntomas cognitivos, como la memoria y el deterioro del aprendizaje, también pueden estar presentes.
Se ha podido comprobar cómo la exposición a la luz solar mejora inmediatamente el estado de ánimo y la cognición, y esto se ha observado no sólo en las personas con TAE, sino también en las personas diagnosticadas con otras formas de depresión.
El calor y el sol nos transmiten buen humor y eso hace que estemos con un estado anímico más agradable, que estemos más receptivos con los demás, más sonrientes, etc. Se ha demostrado que las temperaturas cálidas y las horas de sol bajan los niveles de ansiedad y aumentan el pensamiento positivo. De manera contraria, mucha humedad, dificulta la concentración y aumenta la fatiga.
Así mismo, también se ha podido comprobar que un clima extremo puede afectar significativamente a nuestro estado de ánimo. Las temperaturas extremas aumentan el estrés y pueden provocar un aumento de las situaciones conflictivas; lo mejor para nuestro estado de ánimo es un clima templado, pues los inviernos suaves y los veranos más fríos hacen que sea fácil de conseguir disfrutar del aire libre durante todo el año, no solo porque facilitan la actividad física, sino porque pasar tiempo al sol disminuye el estrés y aumenta el bienestar.

Pero, ¿Por qué produce este efecto el sol?

La exposición a la luz solar nos aporta vitamina D y ésta afecta a los sistemas hormonales, produciendo una modificación de nuestro sistema endocrino que es el encargado de producir hormonas, como la melatonina o la serotonina.

Estas hormonas nos hacen sentir sensaciones agradables y nos provocan una mayor motivación por realizar actividades sociales. Los cambios en su nivel influyen sustancialmente no sólo a nuestra función cerebral, sino también a nuestra percepción general del medio ambiente y de la gente que nos rodea.
La serotonina está en parte condicionada por la luz solar, ya que disminuye al atardecer y aumenta al amanecer. Tiene una función importante en la inhibición de la ira, la agresividad, el humor, el sueño… Es por eso que a niveles bajos de serotonina nos sentiremos más apáticos, tristes, enfadados…y a niveles más elevados, nos sentiremos más alegres, felices y eufóricos. En las estaciones como el otoño y el invierno, las horas de luz son menores y hay más días grises o lluviosos, por tanto la cantidad de serotonina liberada es más baja y por eso solemos estar más apáticos. A diferencia, cuando llega la primavera y el verano, aumentan las horas de exposición a la luz solar, hay menos días grises y, de esta forma, se libera mayor cantidad de serotonina y estamos más felices.

¿Cómo puedo prevenir estos síntomas?

En el trastorno afectivo estacional, la persona se tendría que someter a tratamiento durante diferentes estaciones para poder poner en práctica herramientas psicológicas que le ayuden a prevenir esos cambios estacionales.
Además, en el TAE, los cambios de ánimo estacionales suelen estar asociados a algunos trastornos de la personalidad, como la bipolaridad y el trastorno límite de la personalidad entre otros, y están relacionados con los niveles de serotonina y también con ciertos componentes genéticos.
Por tanto, lo primero y más importante es diferenciar lo que es y lo que no es una depresión; en el TAE, la depresión se produce por un trastorno del estado de ánimo en el que la persona siente desmotivación, apatía, opresión, tristeza, perdida de interés, insomnio o duerme demasiado, pérdida o exceso de apetito, fatiga, incapacidad para concentrarse y pensamientos negativos recurrentes… durante todo el día y un mínimo de dos semanas; un «bajón», o estado de ánimo bajo debido al clima, dura menos en el tiempo y no llega a afectar a la persona, laboral, social, familiar o emocionalmente de forma grave.
Si una persona sabe que le afectan los cambios de estación, lo mejor es prevenir con bastante tiempo de antelación, tomando las siguientes medidas:
- Cuidar la alimentación escogiendo frutas frescas que aporten vitaminas, frutos secos, soja y todos los alimentos que contengan triptófano.
- Cuidar la respiración, realizando de vez en cuando respiraciones profundas y diafragmáticas
- Tratar de tomar el sol
- Meditar, hacer relajación, cuidar que el entorno y el ambiente de tu hogar sea cálido, luminoso y agradable
- Realizar actividades creativas, dejando libre en tu agenda espacios sólo para ti
- Disfrutar de una buena ducha de forma consciente, prestando atención a las sensaciones agradables
- Salir a hacer deporte al aire libre, conocer gente nueva, aprender algo interesante, practicar en definitiva, esas actividades que sabes que te ayudan a mantenerte de buen humor
- Por otra parte, es importante evitar las sustancias que rompen el equilibrio natural de nuestro cuerpo como la nicotina, el alcohol o el exceso de azúcares y calorías en las comidas.
- Además, prestaremos más atención a nuestros pensamientos, creando de forma intencionada pensamientos positivos como, por ejemplo, pensamientos de agradecimiento y perdón, que nos ayudarán a tener mayor tolerancia al error y a la frustración.
- Finalmente, la clave del éxito está en dialogar con nuestros pensamientos y ofrecernos a nosotros mismos nuevas posibilidades de interpretación que nos ayuden, de tal forma que, en lugar de escondernos y sentirnos tristes, decidamos ¡bailar bajo la lluvia! disfrutando de las sensaciones que esta nos ofrece con nuestros cinco sentidos.

                                                 Laura.-

sábado, 24 de octubre de 2015

Autoexploración de mamas


Esta semana se ha celebrado el día mundial de la lucha contra el cáncer de mama. Aprovechando este acontecimiento, resulta oportuno dar un repaso sobre sus causas, síntomas, y sobre todo, sobre su prevención.
El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en las mujeres. Se trata de un enemigo que no distingue entre edad, ni condición social ni sexo pero que, "pillado a tiempo", es curable en el 95% de los casos.

Causas:

La causa en sí aun se desconoce, pero existen factores de riesgo asociados a su aparición:
  • Genéticos: existen genes que hacen más propenso desarrollar un cáncer de mama
  • La edad: más frecuente entre los 50 y los 60 años
  • El sexo: se da más en mujeres que en hombres, pero en éstos el pronóstico es peor.
  • Antecedentes familiares: tener 2 familiares de primer grado que hayan sufrido cáncer de mama o padecer otro tipo de cáncer
  • Menarquia precoz o tardía: primera regla antes de los 12 o después de los 15 años
  • Menopausia tardía: después de los 55 años
  • No haber tenido hijos
  • Factores medioambientales: contaminantes en agua o alimentos
  • Radiación: recibir radioterapia de niño
Síntomas:
  • El cáncer de mama precoz no tiene síntomas, por ello es importante la autoexploración mamaria
  • Cambios en tamaño y forma de las mamas y retracción del pezón
  • Secreción de líquido por el pezón, sanguinolento, amarillento o incluso purulento
  • Transformación de la piel de las mamas, como piel de naranja
  • Tumoraciones en las axilas que generalmente no duelen
  • Si hay dolor de mamas hace pensar en lesión benigna, aunque hay que descartar el cáncer de mama.
Prevención:
  • Según estudios epidemiológicos, las mujeres con normopeso, que siguen dieta hipocalórica, con bajo consumo de café y alcohol, no fumadoras y que hacen ejercicio físico, tienen menos probabilidades de padecer cáncer de mama.
  • La mamografía es la principal prueba que ayuda a detectar lesiones sospechosas. En mujeres sin antecedentes, entre 50 y 69 años, se recomiendan mamografías cada 2 años.
  • Otra técnica es la ecografía mamaria que indica si la lesión detectada es sólida o líquida.
  • Punción del nódulo mamario que sea sospechoso. Confirma el diagnóstico en el 90% de los casos
  • Extirpación del ganglio centinela para biopsia. Confirma si existe metástasis, ya que es el primer ganglio que recibe las células neoplásicas del tumor primario
  • Autoexploración mamaria: detectar un cáncer de mama lo antes posible aumenta mucho las probabilidades de que el tratamiento tenga éxito. Hay que estar bien entrenada en la palpación y ante cualquier cambio que se presente acudir a su centro de salud. La mayoría de los nódulos son detectados por la misma mujer, por lo que hacemos hincapié en que consulte cualquier situación anómala en sus senos.

El siguiente enlace de la asociación de Matronas de Madrid y EnfermeríaTV  explica cómo realizarse correctamente la :  Autoexploración de mamas


                                                         Laura.-

"La vuelta a la tortilla", un cortometraje solidario

Tiene fecha de 2013 pero ha vuelto a estar de actualidad estos días en todas las redes sociales, sobre todo en WhatsApp. El corto "La vuelta a la tortilla" que el actor y director Paco León lanzó en 2013 se ha popularizado de nuevo esta semana con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama.                                                                                                      
Paco León se inspiró en el caso de 8 mujeres de distintas partes de España que habían pasado esta enfermedad. El cortometraje formaba parte de una campaña lanzada por la cerveza sin alcohol Buckler llamada "Motivos para Celebrar" destinada a recaudar fondos destinados a la lucha contra el cáncer, y se hizo en colaboración con la Sociedad Española de Oncología Médica. Cuenta "una historia de amor cotidiana, en la que la protagonista tiene la opción de afrontarla como haría cualquier mujer. Tiene que dejar atrás sus miedos y seguir adelante. La gente que la rodea la apoya y le ayuda a tomar las decisiones adecuadas. Es una historia emotiva que no pretende hacernos llorar, sino todo lo contrario, sacar una sonrisa llena de ilusión y esperanza."  Por este motivo, merece la pena volverla a ver:

jueves, 15 de octubre de 2015

Prevención de caidas en el anciano

      
blog cuidadoras, goya la caida
"La Caída" Francisco de Goya


La incidencia de caídas en los ancianos es mucho mayor que en el resto de la población, exceptuando los niños. Los ancianos con frecuencia aceptan este hecho como algo inevitable en el envejecimiento y por ello no suelen consultar al médico o enfermera. Pero su importancia radica en las repercusiones para el propio anciano (fracturas, pérdida de confianza en sí mismos, miedo a caerse, etc.) y el gran consumo de recursos sanitarios que conllevan. Las caídas son  resultado de la  combinación de varios factores, unos  intrínsecos (de la propia  persona) como la disminución de la agudeza visual, el enlentecimiento del tiempo de reacción y la marcha inestable y otros extrínsecos  relacionados con la actividad que realiza el anciano o con el entorno en que se desenvuelve



¿QUÉ IMPORTANCIA TIENEN LAS CAÍDAS DESDE UN PUNTO DE VISTA SOCIO-SANITARIO?

Las caídas afectan al 25 % de las personas entre 65 y 75 años y al 35% de los mayores de 75 años.
 Alrededor de un 10% de los mayores de 65 años tendrán 2 o más caídas anuales. Las caídas previas son un factor de riesgo.
Son más frecuentes las caídas en ancianos que se encuentran institucionalizados, alcanzando el 50% anual, ya que en estos son más habituales la demencia y en general las enfermedades.
El daño derivado de la caída, fundamentalmente las fracturas de cadera, suponen la sexta causa de muerte en mayores de 65 años. A mayor edad, mayor mortalidad derivada de las caídas.

¿QUÉ PERSONAS TIENEN MÁS RIESGO DE SUFRIR CAÍDAS?

Para detectar qué ancianos tienen más riesgo de sufrir una caída, se debe hacer una valoración cuidadosa, dirigida sobre todo a aquellas causas conocidas que aumentan el riesgo de caídas en la población anciana.
El 37% de las caídas son accidentales y relacionadas con el entorno (escasa iluminación, objetos en el suelo, cables sueltos…). El resto son debidas enfermedades médicas o causas no conocidas.
En la mayoría de los casos se deben a la presencia de distintos factores de riesgo: las propias limitaciones orgánicas asociadas al proceso de envejecimiento, las enfermedades crónicas que puedan originar una limitación funcional y la presencia de una causa desencadenante o factor extrínseco.
La mayor parte de las caídas se producen mientras el anciano realiza una actividad habitual. Una actividad potencialmente peligrosa es bajar escaleras (más que subirlas), siendo este lugar  donde ocurren el 10 % de las caídas. Son más frecuentes las caídas en el interior del domicilio que en la calle.

¿QUÉ CONSECUENCIAS TIENEN LAS CAÍDAS?

Cuando se produce una caída, esta puede tener distintas consecuencias en el anciano, tanto físicas como psicológicas e incluso sociales.

En el 6 % de las caídas, la consecuencia es una fractura. Las más importantes en la población anciana son las fracturas de cadera (1% del total de caídas), que tienen gran trascendencia, a la vista de los datos epidemiológicos disponibles.
La principal consecuencia psicológica son los cambios del comportamiento y actitudes del anciano que ha sufrido la caída (ansiedad, pérdida de autoestima, miedo a caer) y de su familia  (sobreprotección, miedo, ansiedad), que pueden contribuir a que el anciano limite sus actividades cotidianas y se haga más dependiente de los demás. 

¿SE PUEDEN PREVENIR LAS CAÍDAS? 

En gran medida sí se pueden prevenir. Para llevar a cabo una prevención eficaz de las caídas deberemos identificar los factores de riesgo y actuar sobre ellos, disminuyéndolos o eliminándolos en la medida de lo posible.
Existen un conjunto de medidas generales, lógicas, que debe tener en cuenta el anciano:
§   No andar con prisas, caminar con paso seguro.
§   Prestar atención a lo que hace.
§   Evitar superficies resbaladizas.  Debe usar calzado con suelas antideslizantes.
§   Limpiar cualquier derrame de líquido que se produzca.
§   Caminar por lugares bien iluminados.
§   Realizar ejercicio físico de forma habitual, que aumentará la fuerza y la amplitud de los movimientos para  mejorar la estabilidad y la marcha.
La mejor manera de prevenir las caídas y los accidentes de las personas mayores, es adaptar el entorno que les rodea a sus circunstancias particulares y a sus posibilidades. Con ello les facilitaremos que puedan realizar por sí mismos las actividades cotidianas. Un entorno conocido permite que el anciano se sienta más seguro al poder controlarlo todo mejor. También es importante mantener el orden y la rutina en sus actividades diarias, así como mantenerle informado en caso de que haya cambios en la medicación, en el domicilio, etc.
§   Escaleras con barandillas, si es posible a ambos lados, y que sus peldaños sean antideslizantes. Interruptores situados siempre al lado de las puertas de cada habitación.
§   Buena iluminación
§   Evitar tener cables y otros objetos por el suelo en zonas de paso.
§   Procurar que los muebles sean estables y estén colocados siempre en el mismo sitio para evitar desorientaciones que facilitarían la caída.
§   Utilizar ropa cómoda que no dificulte los movimientos y que no pueda engancharse o pisarse.
§   Las alfombras si se utilizan, estarán fijas al suelo para que no se arruguen ni deslicen.
§   Evitar suelos resbaladizos o encerados.
§   No pisar sobre zonas húmedas o mojadas hasta que no se hayan secado
§   Alfombrilla antideslizante en la bañera o ducha.
§   Barras asideras en la bañera o ducha y en el inodoro, para facilitar los movimientos de sentarse y levantarse.
§   Es conveniente que el dormitorio y el cuarto de baño estarán próximos, para facilitar su utilización durante la noche o en los períodos de reposo.
§   Lámpara que se pueda encender desde la cama, para no levantarse a oscuras.
§   En la cocina,  guardar los útiles en armarios de fácil acceso, sin tener que subirse a ninguna banqueta para alcanzarlos.

CONDUCTA A SEGUIR ANTE UN ADULTO MAYOR QUE SUFRE UNA CAÍDA:

La lógica nos lleva a un tratamiento inmediato de las lesiones físicas que se evidencien. Buscar ayuda si se precisa.
Además se debe realizar:
Interrogatorio: circunstancias en que se produjo la caída, sintomatología previa, presencia o no de pérdida del conocimiento, medicamentos que consume, etc.
Examen físico: exploración de marcha, fuerza muscular, sensibilidad, movilidad. Buscar hipotensión arterial, arritmias, etc.
Así mismo, se deben tratar las consecuencias ocasionadas por la caída. La repercusión psicológica y social puede ser muy evidente y deben recibir un manejo inmediato desde el inicio, al mismo nivel que las complicaciones clínicas. Es importante, desde ese momento, evitar limitaciones funcionales por cualesquiera de estas causas.
El análisis debe continuar con un esfuerzo por actuar sobre las causas que la provocaron. Está claro que muchos de los factores propios del individuo no son reversibles, pero sí modificables. En los casos en que  los factores ambientales hayan provocado la caída, exigen la eliminación de las causas, sin olvidar una actuación general sobre el medio donde se desenvuelve el anciano, ya que pudieran existir otros elementos que, aunque no hayan causado la caída actual, sean un riesgo evidente. 
En ningún caso será una solución la restricción de la actividad del anciano.

Eloisa