lunes, 6 de abril de 2015

10 lugares de España para hacer senderismo en primavera

La primavera es para muchos de nosotros la estación más bonita del año. La primavera invita a salir y respirar aire puro, contemplar las flores, ríos y mares y caminar por senderos llenos de luz y color. 
España es un país lleno de contrastes que nos ofrece multitud de parajes por descubrir, un placer para los sentidos que no nos podemos perder. No esperes más. Cálzate unas botas y sal a su encuentro. Te esperan miles de senderos que te van a encantar. Si necesitas ideas, las siguientes pueden ser algunas de las 10 mejores rutas para hacer senderismo en primavera en España:

Andalucía

1. Parque Natural de los Alcornocales, Andalucía

Uno de los secretos mejor guardados de la provincia de Cádiz es el Parque Natural de los Alcornocales. Un hermoso rincón que en otoño se peina en busca de setas, y en primavera se recorre al olor de laureles, oréganos, tomillos y mostazas. Por sus 170.000 hectáreas corren como venas cientos de caminos que permiten disfrutar a poquitos sus paisajes. De la subida al Picacho, el sendero de Valdeinfierno o la caminata junto al Río de la Miel, te llevarás instantáneas tan azules y verdes que muy pocos adivinarán que fueron tomadas en Andalucía.

2. Selva de Irati y Foz de Lumbier, Navarra

Navarra
La Selva de Irati es uno de los bosques de haya y abeto más grandes de Europa, pero a menudo los senderistas llegan hasta ella atraídos por las aguas del río que le da nombre. Las limpísimas aguas del Irati que se acumulan en el embalse de Irabia primero, y en el pantano de Itoiz después. Cualquier camino que discurra por este paraje puede ser en un placer para los sentidos. Pero si no te apetece subir a buscar al Irati hasta su selva, puedes salirle al encuentro más al sur, por ejemplo, a la altura de la Foz del Lumbier. Aquí, ya mezclado con los ríos Areta y Salazar, el Irati ha dado forma a un impresionante desfiladero que se recorre fácilmente. Atrévete a tocar sus aguas heladas, las tendrás al alcance de la mano. 
Extremadura

3. Valle del Jerte, Extremadura

Si las palabras Jerte y primavera van en la misma frase, seguramente las acompañen un par de cerezos. Y es que en pocos sitios la primavera es tan primavera como en el Valle del Jerte, donde llegado el momento los cerezos estallan cual explosión de flores. Cientos de sendas recorren esta zona, la ideal si quieres que tu caminar termine en un mar de pétalos blancos. NavaconcejoCabezuela del ValleTornavacas o el mismo Jerte, pueden ser buen punto para comenzar o terminar cualquier ruta. Para sabes cómo va la floración de los árboles, visita Turismo Valle del Jerte. Ahí podrás saber el aspecto exacto que lucen sus cerezos en ese momento.
Menorca

4. Menorca, Islas Baleares

¿Te atreverías a dar la vuelta a la isla de Menorca a pie? Eso es lo que propone el Camí de Cavalls, 185 kilómetros de ruta litoral en los que disfrutar de mucho más que mar. Barrancos, torrentes, faros, trincheras y bellas calas es lo que ofrece este histórico sendero de gran recorrido sito en una Reserva de la Biosfera. 






5. Parque Natural del Lago de Sanabria, Castilla y León

Castilla y León
Un sin fin de paseos discurren por las inmediaciones del Lago de Sanabria, el lago glaciar más grande de la Península Ibérica. En las aguas que salpican las más de 22.000 hectáreas de su parque, las nutrias montan sus fiestas al llegar la primavera. Quizá puedas asistir a una si te animas a recorrer el Cañón del Tera, una ruta que arranca en Ribadelago Viejo y resulta de lo más entretenido, pues cuenta con piedras, cascadillas, arroyos, cuevas y hasta una Poza de Las Ninfas. No tomes este lugar a la ligera. Su belleza impresionó al mismísimo Miguel de Unamuno, que le dedicó dos poemas en San Manuel Bueno, mártir.
Madrid

6. Sierra de Guadarrama, Madrid

La madrileña Sierra de Guadarrama es una excelente opción para disfrutar de la primavera sin alejarse mucho de la capital. Una de sus rutas más populares es la de las Cascadas del Purgatorio. Disfruta del monasterio del Paular, cruza el puente del Perdón y remonta el curso del río Aguilón hasta llegar a tu meta: la cascada del Purgatorio en cuestión. ¿Quieres saber un secreto? Normalmente se forma un salto de agua más espectacular detrás. Si llegas hasta allí no te lo pierdas.

7. Cabo de Finisterre, Galicia

Galicia
Pocas rutas se antojan más poéticas que una que termine viendo un atardecer mientras las olas del Atlántico se estrellan contra lo que un día fuera el fin del mundo. Eso es lo que podrás hacer si comienzas a caminar en San Guillermo y continúas hasta el cabo Fisterra, un lugar declarado Patrimonio Europeo en el año 2007. No te asustes si al llegar ves botas y ropas quemar, es tradición que muchos peregrinos se deshagan así del atuendo que les ha acompañado durante su Camino de Santiago.
Cantabria

8. Comarca del Saja Nansa, Cantabria

Muchos son los senderos que marcan la comarca dominada por los ríos Saja y Nansa, pero solo uno lo custodian más de 800 secuoyas gigantes. Atrévete a recorrer el inusual Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón, un enrome bosque que se encuentra en el Monte de Las Navas, a tiro de piedra deCabezón de la Sal. Si después de verlo te quedan ganas de andar más, continúa tu camino por los montes de Ucieda, el valle de Peñarrubia o San Sebastián de Garabandal.

9. Gran Senda de Málaga, Andalucía
Andalucía

Casi cualquier punto entre Málaga y las provincias con las que limita sirve para arrancar la gran Senda de Málaga. Esta ruta circular de más de 650 kilómetros enlaza los senderos de esta región con el Camino Mozárabe de Santiago y el Gran Recorrido Europeo que termina en Grecia. No te asustes, también puedes disfrutar de este ruta andaluza en pequeñas dosis, pues sus creadores la han dividido estratégicamente en 17 etapas. Consúltalas en los mapas de descarga gratuita de su página oficial.

10. El Pirineo de Lleida, Cataluña

Cataluña
A los Pirineos les sienta bien cualquier época del año, pero resulta especialmente agradable caminarlos cuando el sol los acaricia. Un paisaje espectacular azul, gris y verde será tu compañero si te atreves a hacer la ruta de Carros de Foc, un rompe-piernas de unos 55 kilómetros a una media de 2.400 metros de altura durante el que se acumula un desnivel de 9.200. Este tremendo paseo se encuentra en el Parque Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Por su dureza está pensado para hacer en un mínimo de cinco días. Si te gusta la montaña y estás en forma, ¡anímate! La hermosura de los parajes es tal que hace que el esfuerzo merezca la pena. Si no lo ves claro no pasa nada, puedes dedícate a disfrutar de las miles de rutas que discurren a lo largo de este parque y de su vecino aragonés, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, también un paraíso para cualquier amante de la montaña.
Fuente: Skyscanner 

No hay comentarios:

Publicar un comentario