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lunes, 29 de julio de 2019

Cuidados ante el exceso de calor


¿Cómo afecta el calor a nuestra salud?

Los días de calor intenso obligan al cuerpo humano a un esfuerzo de adaptación para mantener la temperatura corporal normal: se suda más, nuestras venas se dilatan...
Este esfuerzo es mayor:
  • Durante una primera ola de calor: el cuerpo aún no está acostumbrado a las altas temperaturas.
  • Cuando el calor continúa durante varios días o si los días y las noches son calientes.
  • Cuando hay mucha humedad y no hay viento.
¿Qué podemos hacer para proteger nuestra salud?
Los problemas de salud asociados a las altas temperaturas pueden evitarse con medidas muy sencillas:
  • Beba mucha agua o líquidos sin esperar a tener sed , salvo si hay contraindicación médica. Evite las bebidas alcohólicas, café, té o cola y las muy azucaradas.
  • En los días de intenso calor permanezca en lugares frescos , a la sombra y si es posible pase al menos dos horas en algún lugar climatizado. Tome una ducha o un baño fresco.
  • Baje las persianas evitando que el sol entre directamente . No abra las ventanas cuando la temperatura exterior es más alta. Evite usar máquinas y aparatos que puedan producir calor en las horas más calurosas. A partir de los 35ºC en el interior de la vivienda, un ventilador sólo mueve el aire, no lo enfría. Utilice todas las medidas tradicionales a su alcance.
  • Haga comidas ligeras que le ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, gazpachos o zumos).
  • Evite las actividades en el exterior en las horas más calurosas, sobre todo si las actividades son intensas.
  • Si tiene que permanecer en el exterior procure estar a la sombra, use ropa ligera y de color claro, protéjase del sol, use sombrero. Utilice un calzado fresco, cómodo y que transpire.
Las Personas mayores, los enfermos y los niños tienen más problemas
El calor no afecta a todas las personas por igual, algunas tienen más riesgo:
  • Las personas mayores, sobre todo las que viven solas o son dependientes.
  • Personas que están enfermas (enfermedad cardiovascular, cerebrovascular, respiratoria, renal, neurológica, diabetes...) o medicadas (anticolinérgicos, antihistamínicos, fenotiazinas, anfetaminas, psicofármacos, diuréticos, betabloqueadores...).
  • Personas con facultades mentales disminuidas.
  • Niños menores de 4 años.
  • Personas con mucho peso.
Si es muy mayor, toma medicación o padece una  enfermedad crónica
Consulte con su médico acerca de las medidas suplementarias que debe adoptar. Siga tomando sus medicamentos. No se automedique.
Ayude a las personas más frágiles de su entorno
Las personas mayores que viven solas, las personas con facultades mentales disminuidas o incapaces de adoptar medidas protectoras sin ayuda:
Deben ser visitados o controlados con llamadas de teléfono al menos una vez al día (mejor dos) por un miembro de la familia, amigo, vecino o por los servicios sanitarios o de cuidados a domicilio.
Niños de 0 a 4 años. Asegúrese de que beben mucho líquido, vístalos con ropa clara y ligera y no los deje nunca solos en automóviles al sol o con las ventanas cerradas.
Las personas que realizan trabajos intensos, en el exterior o actividades deportivas intensas deben reducir su actividad en las horas de máximo calor, protegerse del sol y beber abundantemente bebidas que repongan los líquidos y las sales perdidas por el sudor (agua, zumos, frutas, gazpacho, bebidas deportivas o rehidratantes...).
¿Qué problemas puede producir el calor y cómo debemos actuar?
El calor puede producir desde irritaciones en la piel y calambres hasta un aumento de temperatura tal, que puede llevarnos incluso a la muerte si no recibimos atención médica urgente.
Nuestro organismo está compuesto de un 60% de agua. La pérdida de agua y sales minerales por el sudor, si no se repone, produce síntomas como dolor de cabeza, mareos, debilidad muscular o calambres, náuseas y vómitos e incluso pequeñas elevaciones de la temperatura corporal.
RECONOCER LOS PROBLEMAS DE SALUD QUE PRODUCE EL CALOR ES IMPORTANTE PARA TOMAR MEDIDAS.
Calambres
Calambres musculares (en piernas, abdomen o brazos), sobre todo si se suda mucho durante una actividad física intensa.
¿Qué se debe hacer?
  • Parar toda actividad y descansar en un sitio fresco.
  • Evitar la actividad física intensa durante varias horas.
  • Beber zumos ligeros y bebidas deportivas diluidas en agua.
  • Consultar a su médico si los calambres duran más de una hora.
Agotamiento por calor
Ocurre después de varios días de calor: la sudoración excesiva reduce los fluidos corporales y la restauración de las sales.
Principales síntomas: debilidad, fatiga, mareos, náuseas, desmayo...
¿Qué se debe hacer?
  • Descansar en lugar fresco.
  • Beber zumos o bebidas deportivas diluidas en agua.
  • Consultar a su médico si los síntomas empeoran o duran más de una hora.
Golpe de calor
Problema grave: el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura, que se va incrementando rápidamente y puede alcanzar los 40,6º C.
Los síntomas principales: calor, sequedad y piel roja, pulso rápido, dolor intenso de cabeza, confusión y pérdida de conciencia.
¿Qué se debe hacer?
  • Llamar a urgencias.
  • Mientras se espera, enfriar el cuerpo, estar en una habitación oscura, poner paños de agua fría sobre el cuerpo o darse un baño o ducha fría. Sin ayuda médica urgente, un golpe de calor puede ser fatal.
Las quemaduras solares se producen por el sol directo sobre la piel aunque el día no sea muy caluroso. Deben evitarse, estando menos tiempo al sol y usando cremas de protección.
Fuente: Ministerio de Sanidad. Gobierno de España




Laura.-

domingo, 25 de junio de 2017

La alimentación en verano. Cuidados frente al calor


Durante el verano, es cuando se debe extremar al máximo el cuidado de los alimentos con el objeto de evitar las intoxicaciones alimentarias, trastornos que se originan por consumir los alimentos en mal estado. La causa es la inadecuada conservación y manipulación de los productos alimenticios, debido a las elevadas temperaturas.
Recomendaciones
  • Si hace turismo rural, no busque alimentos "caseros" o "artesanales" sin marcas, adquiéralos con garantías para su salud (etiquetados, con control sanitario, etc.).
  • NO rompa la cadena de frío de los alimentos.
  • Descongele los alimentos siempre dentro de la nevera y NO los recongele una vez descongelados.
  • Organice la compra de alimentos, adquiera los productos perecederos frescos o congelados en el último momento antes de llevarlos a casa, de esta manera sencilla no se rompe la cadena de frío.
  • Compruebe la fecha de caducidad o de consumo preferente e instrucciones de conservación de los alimentos envasados antes de su consumo.
  • NO adquiera alimentos perecederos en venta ambulante, especialmente huevos.
  • En caso de consumo de mayonesa casera y salsas o cremas, elaboradas con huevo fresco, consúmalas inmediatamente y deseche los restos.
  • Mantenga un orden en su nevera colocando los alimentos según las características y estado de los productos: alimentos cocinados y tapados en la parte alta, los frescos en la parte media y frutas, verduras y hortalizas en la parte baja. No cargar en exceso el frigorífico.
  • Eliminar los embalajes inútiles y protectores dentro del frigorífico.
  • Evitar las aperturas frecuentes del frigorífico.
  • Mantener una higiene estricta, con la limpieza con agua jabonosa y un enjuague con agua con lejía o vinagre cada 15 días.
  • Observar el color y olor de los alimentos antes de prepararlos, cualquier cambio constituye una señal de alarma.
  • Limitar la exposición a temperatura ambiente de los productos sensibles, colocándolos de nuevo en el frigorífico inmediatamente después de su uso.
  • Lave y desinfecte adecuadamente con agua y unas gotas de lejía (de 3 a 5 gotas por litro según la concentración del producto), APTA para desinfección de agua las frutas, verduras y hortalizas antes de su consumo.
  • Mantenga los productos químicos e insecticidas separados y alejados de los alimentos.
  • No usar NUNCA recipientes que han contenido alimentos para guardar productos químicos de limpieza y desinfección ya que pueden ingerirse accidentalmente.
  • Cuando se preparen comidas para su consumo en la playa o el campo se deberán elaborar con la mínima antelación posible y prestar especial atención a la organización en la nevera para su correcto transporte. Se colocarán en la parte más baja los alimentos que se consumirán al final de la comida y aquellos de consumo más rápido o uso frecuente, como líquidos y refrescos, en la parte alta de la nevera donde se colocan las placas generadoras de frío.
  • En las comidas de excursión, al campo o playa, evite alimentos con huevos, salsas o cremas y lleve siempre agua envasada. Deseche los restos que hayan sobrado.
  • En los establecimientos de temporada como chiringuitos, terrazas-bar, camping, etc. consuma productos que le ofrezcan garantía sanitaria y en su caso adecuadamente refrigerados y manipulados con útiles limpios.

Diarreas estivales. ¿Cómo prevenirlas?

  • Conservando los alimentos en el frigorífico, incluso los que ya están cocinados.
  • Procure que el tiempo que transcurre entre la preparación y consumo de los alimentos sea el menor posible, especialmente aquellos que contengan huevo: mayonesa, tortillas, pastelería, etc.
  • Manipulación higiénica de los alimentos.
¿Qué hacer cuando se originan?
  • No tomar alimentos sólidos durante un periodo comprendido entre 4 y 8 horas.
  • Es importante beber pequeñas cantidades de líquidos (agua, suero oral, té o agua de té, no azucarado)
  • Cuando se encuentre mejor empiece a tomar alimentos sólidos: arroz hervido, pescado cocido, yogures, leche mezclada con agua, pulpa de manzana rallada ...
  • Si no nota mejoría a lo largo del día, acuda a su centro de salud.

Adaptar la alimentación a las altas temperaturas

Todas las personas dependientes, mayores, lactantes, niños y niñas menores de tres años, están particularmente expuestas a los riesgos de la deshidratación y del golpe de calor cuando la temperatura es elevada.
Además de las recomendaciones generales que permiten reducir los riesgos de la deshidratación se proponen unos consejos de consumo alimentario para combatir la pérdida de líquidos: es preciso beber líquidos de manera suficiente, pero evitando el exceso.
Consejos para personas mayores:
  • Beber como mínimo el equivalente a ocho vasos de líquidos al día (800 ml), lo ideal sería un consumo regular de trece o catorce vasos, anticipándose a la sensación de sed, incluso con problemas de incontinencia.
  • Para diversificar el aporte de líquidos tomar infusiones, gazpachos o sopas frías, compotas de fruta, sorbetes mejor que helados, zumos de fruta, frutas ricas en agua, yogures.
  • No es aconsejable beber o comer alimentos muy fríos, pues la sensación de sed se atenúa más rápido cuando se consumen alimentos helados.
  • En todos los casos, si la persona come poco o menos que de costumbre, la disminución de aportes hídricos de origen alimentario debe compensarse con una hidratación superior.
  • El aumento de la temperatura corporal debe acompañarse de un aumento de la hidratación; por ejemplo, se deben consumir 0,5 litros de agua suplementarios por día si la temperatura pasa de 37 a 38ºC.
Consejos para niños y niñas:
  • Ofrecerles beber frecuentemente, en todas las horas del día, dándoles agua fresca, en biberón o vaso según su edad, sin esperar que manifieste sed.
  • Por la noche ofrecerle agua fresca cuando se despierte.
  • Priorizar los frutos frescos o en compota y legumbres verdes para las comidas.
  • Ofrecerle yogures cuando ya pueda tomar otra dieta y no exista contraindicación (intolerancia a la lactosa), que impida comer productos lácteos.
Fuente: Consejería de Salud Y bienestar Social

martes, 7 de julio de 2015

Alimentación y Calor

Durante el verano, es cuando se debe extremar al máximo el cuidado de los alimentos con el objeto de evitar las intoxicaciones alimentarias, trastornos que se originan por consumir los alimentos en mal estado. La causa es la inadecuada conservación y manipulación de los productos alimenticios, debido a las elevadas temperaturas.
Recomendaciones

  • Si hace turismo rural, no busque alimentos "caseros" o "artesanales" sin marcas, adquiéralos con garantías para su salud (etiquetados, con control sanitario, etc.).
  • NO rompa la cadena de frío de los alimentos.
  • Descongele los alimentos siempre dentro de la nevera y NO los recongele una vez descongelados.
  • Organice la compra de alimentos, adquiera los productos perecederos frescos o congelados en el último momento antes de llevarlos a casa, de esta manera sencilla no se rompe la cadena de frío.
  • Compruebe la fecha de caducidad o de consumo preferente e instrucciones de conservación de los alimentos envasados antes de su consumo.
  • NO adquiera alimentos perecederos en venta ambulante, especialmente huevos.
  • En caso de consumo de mayonesa casera y salsas o cremas, elaboradas con huevo fresco, consúmalas inmediatamente y deseche los restos.
  • Mantenga un orden en su nevera colocando los alimentos según las características y estado de los productos: alimentos cocinados y tapados en la parte alta, los frescos en la parte media y frutas, verduras y hortalizas en la parte baja. No cargar en exceso el frigorífico.
  • Eliminar los embalajes inútiles y protectores dentro del frigorífico.
  • Evitar las aperturas frecuentes del frigorífico.
  • Mantener una higiene estricta, con la limpieza con agua jabonosa y un enjuague con agua con lejía o vinagre cada 15 días.
  • Observar el color y olor de los alimentos antes de prepararlos, cualquier cambio constituye una señal de alarma.
  • Limitar la exposición a temperatura ambiente de los productos sensibles, colocándolos de nuevo en el frigorífico inmediatamente después de su uso.
  • Lave y desinfecte adecuadamente con agua y unas gotas de lejía (de 3 a 5 gotas por litro según la concentración del producto), APTA para desinfección de agua las frutas, verduras y hortalizas antes de su consumo.
  • Mantenga los productos químicos e insecticidas separados y alejados de los alimentos.
  • No usar NUNCA recipientes que han contenido alimentos para guardar productos químicos de limpieza y desinfección ya que pueden ingerirse accidentalmente.
  • Cuando se preparen comidas para su consumo en la playa o el campo se deberán elaborar con la mínima antelación posible y prestar especial atención a la organización en la nevera para su correcto transporte. Se colocarán en la parte más baja los alimentos que se consumirán al final de la comida y aquellos de consumo más rápido o uso frecuente, como líquidos y refrescos, en la parte alta de la nevera donde se colocan las placas generadoras de frío.
  • En las comidas de excursión, al campo o playa, evite alimentos con huevos, salsas o cremas y lleve siempre agua envasada. Deseche los restos que hayan sobrado.
  • En los establecimientos de temporada como chiringuitos, terrazas-bar, camping, etc. consuma productos que le ofrezcan garantía sanitaria y en su caso adecuadamente refrigerados y manipulados con útiles limpios.

Diarreas estivales. ¿Cómo prevenirlas?

  • Conservando los alimentos en el frigorífico, incluso los que ya están cocinados.
  • Procure que el tiempo que transcurre entre la preparación y consumo de los alimentos sea el menor posible, especialmente aquellos que contengan huevo: mayonesa, tortillas, pastelería, etc.
  • Manipulación higiénica de los alimentos.
¿Qué hacer cuando se originan?
  • No tomar alimentos sólidos durante un periodo comprendido entre 4 y 8 horas.
  • Es importante beber pequeñas cantidades de líquidos (agua, suero oral, té o agua de té, no azucarado)
  • Cuando se encuentre mejor empiece a tomar alimentos sólidos: arroz hervido, pescado cocido, yogures, leche mezclada con agua, pulpa de manzana rallada ...
  • Si no nota mejoría a lo largo del día, acuda a su centro de salud.

Adaptar la alimentación a las altas temperaturas

Todas las personas dependientes, mayores, lactantes, niños y niñas menores de tres años, están particularmente expuestas a los riesgos de la deshidratación y del golpe de calor cuando la temperatura es elevada.
Además de las recomendaciones generales que permiten reducir los riesgos de la deshidratación se proponen unos consejos de consumo alimentario para combatir la pérdida de líquidos: es preciso beber líquidos de manera suficiente, pero evitando el exceso.
Consejos para personas mayores:
  • Beber como mínimo el equivalente a ocho vasos de líquidos al día (800 ml), lo ideal sería un consumo regular de trece o catorce vasos, anticipándose a la sensación de sed, incluso con problemas de incontinencia.
  • Para diversificar el aporte de líquidos tomar infusiones, gazpachos o sopas frías, compotas de fruta, sorbetes mejor que helados, zumos de fruta, frutas ricas en agua, yogures.
  • No es aconsejable beber o comer alimentos muy fríos, pues la sensación de sed se atenúa más rápido cuando se consumen alimentos helados.
  • En todos los casos, si la persona come poco o menos que de costumbre, la disminución de aportes hídricos de origen alimentario debe compensarse con una hidratación superior.
  • El aumento de la temperatura corporal debe acompañarse de un aumento de la hidratación; por ejemplo, se deben consumir 0,5 litros de agua suplementarios por día si la temperatura pasa de 37 a 38ºC.
Consejos para niños y niñas:
  • Ofrecerles beber frecuentemente, en todas las horas del día, dándoles agua fresca, en biberón o vaso según su edad, sin esperar que manifieste sed.
  • Por la noche ofrecerle agua fresca cuando se despierte.
  • Priorizar los frutos frescos o en compota y legumbres verdes para las comidas.
  • Ofrecerle yogures cuando ya pueda tomar otra dieta y no exista contraindicación (intolerancia a la lactosa), que impida comer productos lácteos.
Fuente: Consejería de Salud Y bienestar Social

viernes, 4 de julio de 2014

Salud y Verano: Cuida tu salud. Protégete del calor

¿Cómo afecta el calor a nuestra salud?
Los días de calor intenso obligan al cuerpo humano a un esfuerzo de adaptación para mantener la temperatura corporal normal: se suda más, nuestras venas se dilatan, …
Este esfuerzo es mayor:
  • Durante una primera ola de calor: el cuerpo aún no está acostumbrado a las altas temperaturas.
  • Cuando el calor continúa durante varios días o si los días y las noches son calientes.
  • Cuando hay mucha humedad y no hay viento.
¿Qué podemos hacer para proteger nuestra salud?
Los problemas de salud asociados a las altas temperaturas pueden evitarse con medidas muy sencillas:
  • Beba mucha agua o líquidos, sin esperar a tener sed, salvo si hay contraindicación médica. Evite las bebidas alcohólicas, café, té o cola y las muy azucaradas.
  • En los días de intenso calor permanezca en lugares frescos, a la sombra y si es posible pase al menos dos horas en algún lugar climatizado. Tome una ducha o un baño fresco.
  • Baje las persianas    evitando que el sol entre directamente. No abra las ventanas cuando la temperatura exterior es más alta. Evite usar máquinas y aparatos que puedan producir calor en las horas más calurosas. A partir de los 35 ºC en el interior de la vivienda, un ventilador sólo mueve el aire, no lo enfría. Utilice todas las medidas tradicionales a su alcance.
  • Haga comidas ligeras que le ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, gazpachos o zumos).
  • Evite las actividades en el exterior en las horas más calurosas, sobre todo si las actividades son intensas.
  • Si tiene que permanecer en el exterior procure estar a la sombra, use ropa ligera y de color claro, protéjase del sol, use sombrero. Utilice un calzado fresco, cómodo y que traspire.
  • Las personas que realizan trabajos intensos en el exterior o actividades deportivas intensas deben reducir su actividad en las horas de máximo calor, protegerse del sol y beber abundantemente bebidas que repongan los líquidos y las sales perdidas por el sudor (agua, zumos, frutas, gazpacho, bebidas deportivas o rehidratantes, …).

Las personas mayores, los enfermos y los niños tienen más problemas.
El calor no afecta a todas las personas por igual, algunas tienen más riesgo:
  • Las personas mayores, sobre todo las que viven solas o son dependientes.
  • Personas que están enfermas: enfermedad cardiovascular, cerebrovascular, respiratoria, renal, neurológica, diabetes, …
  • Personas que están tomando medicaciones: anticolinérgicos, antihistamínicos, fenotiazinas, anfetaminas, psicofármacos, diuréticos, betabloqueadores, …
  • Personas con facultades mentales disminuidas.
  • Niños menores de 4 años.
  • Personas con mucho peso.

Si es muy mayor, toma medicación o padece una enfermedad crónica consulte con su médico acerca de las medidas suplementarias que debe adoptar. Siga tomando sus medicamentos. No se automedique.

Ayude a las personas más frágiles de su entorno.
Las personas mayores que viven solas, las personas con facultades mentales disminuidas o incapaces de adoptar medidas protectoras sin ayuda deben ser visitadas o controladas al menos una vez al día (mejor dos) por un miembro de la familia, amigo, vecino o por los servicios sanitarios o de cuidados a domicilio.
En niños de 0 a 4 años asegúrese de que beben mucho líquido, vístalos con ropa clara y ligera y no los deje nunca solos en automóviles al sol o con las ventanas cerradas.

Las quemaduras solares se producen por el sol directo sobre la piel aunque el día no sea muy caluroso. Deben evitarse, estando menos tiempo al sol y usando cremas de protección.

¿Qué problemas puede producir el calor y cómo debemos actuar?
El calor puede producir desde irritaciones en la piel y calambres hasta un aumento de temperatura tal, que puede llevarnos incluso a la muerte si no recibimos atención médica urgente.
Nuestro organismo está compuesto de un 60% de agua. La pérdida de agua y sales minerales por el sudor, si no se repone, produce síntomas como dolor de cabeza, mareos, debilidad muscular o calambres, nauseas y vómitos e incluso pequeñas elevaciones de la temperatura corporal.

Reconocer los problemas de salud que produce el calor es importante para tomar medidas.
  • Calambres
Calambres musculares (en piernas, abdomen o brazos), sobre todo si se suda mucho durante una actividad física intensa.
¿Qué se debe hacer?
- Para toda actividad y descansar en un sitio fresco.
- Evitar la actividad física intensa durante varias horas.
- Beber zumos ligeros y bebidas deportivas diluidas en agua.
- Consultar a su médico si los calambres duran más de una hora.
  • Agotamiento por calor
Ocurre después de varios días de calor: la sudoración excesiva reduce los fluidos corporales y la restauración de las sales. Los principales síntomas son debilidad, fatiga, mareos, náuseas, desmayo, …
¿Qué se debe hacer?
- Descansar en lugar fresco.
- Beber zumos o bebidas deportivas diluidas en agua.
- Consultar a su médico si los síntomas empeoran o duran más de una hora.
  • Golpe de calor
Es un problema grave, ya que el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura, que se va incrementando rápidamente y puede alcanzar los 40,5 ºC. Los síntomas principales son calor, sequedad y piel roja, pulso rápido, dolor intenso de cabeza, confusión y pérdida de conciencia.
¿Qué se debe hacer?
- Llamar al teléfono de emergencias (112).
- Mientras se espera, enfriar el cuerpo, estar en una habitación oscura, poner paños de agua fría sobre el cuerpo o darse un baño o ducha fría.
Sin ayuda médica urgente, un golpe de calor puede ser fatal.

Fuente: Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales. Junta de Andalucía

Verano 2014: Cuidados frente al calor



Si deseas obtener más información sobre los CUIDADOS FRENTE AL CALOR, pincha encima de los siguientes enlaces:
Fuente: Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales. Junta de Andalucía

Con todos estos consejos, sólo nos queda desearte un FELIZ VERANO y unas FELICES VACACIONES

Laura.-