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lunes, 12 de octubre de 2020

Campaña de vacunación antigripal 2020-21

El próximo miércoles 14 de octubre comienza la campaña de la gripe, en un año especial marcado por la pandemia de Covid-19. Por eso, éste año, más que nunca, es muy importante vacunarse. 

Para evitar aglomeraciones, comenzaremos por los mayores de 65 años, y a partir del día 30 de octubre ya estará disponible la vacuna para el resto de la población. 

Puede resultar complicado diferenciar los síntomas entre un catarro y una gripe. Este año, con la aparición del Covid-19 aún se complica más.

Desde el Colegio oficial de Enfermería de Málaga queremos hacer hincapié en la importancia de diferenciar los síntomas entre ellas para saber cómo actuar. La siguiente infografía puede ayudarte:

Colegio Oficial de Enfermería Málaga


lunes, 21 de octubre de 2019

¿Gripe o resfriado común?


El otoño y el invierno son épocas del año propicias a sufrir resfriados y gripe.
Ambos procesos son infecciones causadas por virus, es decir, por agentes infecciosos que no responden al tratamiento con antibióticos y que, aunque comparten ciertas características, son enfermedades diferentes.
Diferencias básicas
El frío es un factor que favorece la supervivencia de los virus responsables de determinadas infecciones del tracto respiratorio., entre las que se encuentra la gripe y el resfriado común.
Algunos de los aspectos que nos pueden ayudar a distinguir cuando estamos en presencia de un cuadro de gripe o de resfriado común son:

  •  La gripe suele presentarse de forma epidémica, es decir, por la aparición brusca de un gran número de casos a la vez. En nuestro país el periodo en el cual se presentan estos brotes suele estar comprendido desde noviembre hasta abril. Fuera de estas fechas hacer un diagnóstico de gripe es mucho más difícil, aunque no imposible.
  • Sin embargo, los catarros pueden aparecer durante todo el año, aunque en verano sean menos frecuentes.
  • En el caso de la gripe la vacunación suele ser eficaz, aunque los virus de la gripe cambian a menudo, y a veces se produce un brote por virus diferentes a los que contiene la vacuna, lo que hace que sea poco eficaz. Por eso, la vacuna se modifica todos los años, para que sea lo más efectiva posible.
Definición
La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus “Influenza”. La puerta de entrada del virus es respiratoria. El virus se contagia por medio de las gotitas procedentes de la tos y estornudos de las personas infectadas. Su periodo de incubación es de aproximadamente 48 horas. La enfermedad aparece entre 48 y 72 horas después de haber sido infectado. Los síntomas duran una media de 5 a 7 días. La gripe es una enfermedad muy contagiosa que se transmite rápidamente, y sus complicaciones pueden llegar a ser fatales.
El resfriado común es una infección vírica de las vías respiratorias altas. Existen más de 200 tipos de virus que pueden causar el resfriado. Las complicaciones son menos frecuentes y la duración de los síntomas suele ser menor, de 3 a 5 días, dependiendo de los casos.
¿Cuáles son los síntomas?
En la gripe los síntomas más comunes son:
  • Presencia de fiebre alta (entre 38º C y 40º C), desde el comienzo de la enfermedad y que se suele prolongar durante los tres primeros días
  •  Dolor de cabeza o cefalea: con frecuencia presente desde un principio y de forma intensa en el caso de la gripe, es junto con los dolores musculares, una de las manifestaciones más molestas
  • Dolores musculares o mialgias: son muy característicos de la gripe. Se manifiestan preferentemente en los músculos largos de las extremidades y de la espalda y pueden ir acompañados de dolores articulares. Produce un gran quebrantamiento en el paciente
  • Tos seca: en la gripe es habitual y puede llegar a ser importante. Es de característica no productiva, tos “seca”, sin esputos.
  • Debilidad y cansancio.
  •  Otros síntomas menos frecuentes son: dolor de garganta, ojos llorosos y dolorosos, congestión nasal y moqueo.
En el resfriado o catarro común los síntomas más frecuentes son:

  • Secreción nasal (rinorrea) y congestión nasal: muy frecuente y abundante en los resfriados
  • Estornudos: constituyen uno de los síntomas cardinales del resfriado común (junto con la congestión y secreción nasal, dolor de garganta y tos)
  • También puede aparecer: irritación ocular, dolor de garganta y tos moderada.
¿Cuál es su duración?
Si no hay complicaciones la duración de los síntomas gripales es entre 5 y 10 días. La fiebre suele durar entre 3 y 5 días. Otros síntomas puede durar más días como la tos seca (7 a 10 días) y el cansancio pueden prolongarse hasta 2 semanas.
En el resfriado la duración suele ser de una semana, pudiendo quedar una tos residual un par de semanas.
¿Cuál es el tratamiento a seguir?
No hay cura para un resfriado o para la gripe. En ambos, sólo se tratan los síntomas, es decir, se administran medicamentos que mejoran el estado general del paciente. Los antibióticos no sirven para tratar los virus aunque si existen unas medidas generales para combatir los síntomas de ambas enfermedades que podrían resumirse en:

  • Beber suficiente cantidad de líquidos, unos 2 litros al día
  • Hacer reposo en cama
  • Hacer inhalaciones de vapor de agua caliente o bien emplear un humidificador.
  •  Los analgésicos, antitusígenos o descongestionantes puede ayudar a aliviar aunque será su médico quien debe indicar cuál es el más conveniente y las cantidades administradas.
  • Si su médico le recomienda un antigripal, sepa que estos contienen varios medicamentos que son eficaces frente a los síntomas de estas infecciones, como son:
                         - Descongestionantes nasales, contra la nariz tapada
                         - Antitusígenos contra la tos irritativa
                         - Expectorantes y mucolíticos, contra la tos con mucosidad
                         - Antihistamínicos, contra la secreción líquida por la nariz
                         - Analgésicos-antitérmicos, contra la fiebre y los dolores generalizados y de cabeza
  •     Para el tratamiento de la gripe también se pueden administrar antivíricos que deben ser tomados para que sean eficaces dentro de las primeras 48 horas de la infección. Pero simplemente consiguen que la infección sea más leve.
¿Cuándo se debe consultar al médico?
Generalmente la gripe tiene un curso benigno y no produce complicaciones excepto en determinados grupos de población de mayor riesgo, como los ancianos o los enfermos crónicos, entre otros. Los signos de alarma son:

  • Expectoración purulenta
  • Dolor torácico
  •  Sensación de ahogo
  • Disminución del nivel de conciencia
  • Persistencia de la fiebre más de 5 días
  •  Dolor de oídos importante
  • Empeoramiento de los síntomas
En cuanto al resfriado es conveniente consultar  en las siguientes situaciones:

  • No mejoría o empeoramiento de los síntomas al cabo de 5-7 días
  • Aparición de fiebre
  •  Dolor torácico
  • Cualquier síntoma diferente a los habituales en el resfriado
Ante cualquier duda se debe consultar con el médico.
¿Cómo se puede prevenir el contagio?
Tanto en la gripe como en el resfriado algunas medidas de prevención ayudan a reducir la exposición al virus:

  • Lavarse a menudo las manos y sobre todo, siempre que estén sucias y en momentos clave, como después de sonarse la nariz, después de cambiar pañales a un niño con resfriado, después de ir al baño, antes de comer y antes de preparar alimentos.
  • Higiene escrupulosa de las personas que estén afectadas: taparse la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar, para evitar diseminar las gotitas contagiosas. Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca para no empujar los gérmenes dentro del organismo, no compartir alimentos, cubiertos o pañuelos.
  • Reposo en cama mientras el estado general esté alterado, especialmente si se presenta fiebre. De esta forma, permitiremos que nuestro organismo recupere fuerzas.
  • Mantener un ambiente cálido y sin excesiva humedad.
  • Evitar el contacto con personas que tengan gripe.
  • Evitar aglomeraciones, ambientes cargados y locales cerrados, para evitar que los virus se concentren en una estancia.
  • No fumar y evitar los ambientes con humo, ya que irritan todavía más nuestra garganta y mucosas.
  •  Dormir un mínimo de siete horas diarias, reducir el estrés y llevar una alimentación equilibrada, especialmente con frutas y verduras, que son fuentes de vitaminas y minerales. Estas medidas ayudaran a mantener nuestro sistema inmunitario en condiciones óptimas.
  • Beber abundantes líquidos, ayudan a fluidificar las secreciones y eliminar la mucosidad,  ayudan a combatir la deshidratación si existe fiebre y alivian el dolor de garganta. Sin embargo, hay que evitar las bebidas alcohólicas, que pueden interferir con la medicación.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura y las bebidas excesivamente frías, con hielos, o calientes.
  • Dormir con la cabeza elevada en la almohada para aliviar la congestión nasal.
  • Realizar aspiraciones de agua tibia con sal o vapores de eucalipto, para aliviar la congestión nasal. Se consigue también una acción expectorante. En el caso de niños pequeños con exceso de mucosidad, se recomienda el lavado nasal con suero fisiológico 15 minutos antes de las comidas y antes de irse a dormir.
  • Beber mucho y hacer gárgaras con agua caliente con limón y miel. La acción emulgente nos permite calmar el dolor de garganta. A pesar de la creencia popular, es preferible emplear agua en lugar de leche con miel, ya que los lácteos pueden aumentar la mucosidad.
  • Utilizar analgésicos habituales si lo precisa. Para productos antigripales, consultar al médico.
  • Nunca utilizar antibióticos sin la receta de su médico. No tienen acción contra los virus.
En el caso de la gripe es importante la Vacunación en aquellos grupos de población en los que esté indicado. Se puede informar en su centro de atención primaria. Las campañas de vacunación se realizan en los meses de otoño. Este año en Andalucía dará comienzo el día 28 de octubre. 

Para más información, pinchar en el siguiente enlace del Ministerio de Sanidad y consumo: https://www.mscbs.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/gripe/gripe.htm
Laura.-


miércoles, 15 de febrero de 2017

Como prevenir el resfriado común

La gripe y el resfriado común están producidos por virus muy contagiosos que presentan síntomas similares e infectan a muchas personas. El resfriado común infecta la nariz y la garganta, mientras que la gripe ataca el sistema respiratorio.  Ambas enfermedades a pesar de ser las de mayor prevalencia del mundo, desaparecen solas, aunque en algunos casos pueden agravarse bastante.
Se transmiten principalmente a través del contacto directo, por lo que resulta muy difícil aislarse completamente de cualquier posibilidad de contagio. Durante los meses de otoño e invierno, se producen con frecuencia aglomeraciones de gente en espacios cerrados y, a través de la tos o un estornudo, el patógeno del resfriado se propaga por el aire y pasa de una persona a otra. Además, el virus también se puede adherir a los objetos. Cuando otras personas los tocan, el patógeno puede pasar de las manos a la boca o la nariz.
Desafortunadamente, un resfriado no se puede prevenir completamente. Sin embargo, tener un sistema inmunitario fuerte, una buena higiene y un estilo de vida saludable, además de atacar los primeros síntomas desde que aparecen, puede ayudar a reducir la probabilidad de sufrir un caso grave de refriado o de gripe, o evitar ambos por completo.

Los siguientes consejos pueden ayudarte:

1.-Practicar una buena higiene

- Lávate las manos: es una de las medidas más sencillas y más efectivas para prevenir los resfriados, ya que reduce la proliferación de las bacterias y virus en espacios o superficies comunes. Usa un desinfectante de manos si no puedes encontrar jabón ni agua.
- No te toques la cara: los ojos, la nariz y la boca son las zonas del cuerpo más sensibles para la entrada de organismos patógenos. La tendencia de los niños a tocarse el rostro hace que sean blancos fáciles para este tipo de bacterias, y por eso suelen pasar más tiempo resfriados que los adultos. Además, los pequeños son más contagiosos que los adultos durante los dos primeros días de enfermedad.  
- Cúbrete la nariz y la boca: pon una mano o un pañuelo de papel sobre tu boca y tu nariz cuando tosas o estornudes. Cubrirte al estornudar o al toser reduce el riesgo de transmitir los gérmenes y los virus.
Considera la posibilidad de usar la articulación del codo al toser o estornudar, lo cual podrá evitar la contaminación de tus manos.
Tira inmediatamente el pañuelo de papel usado y lávate las manos. También debes lavarte las manos después de toser o de estornudar en ellas.
- Cuidado con los espacios cerrados: hospitales, aeropuertos y transportes públicos atestados. Estos son tres de los lugares donde es más posible pillar un resfriado, ya que en ellos, la concentración de gente es muy alta y la posibilidad de contagio, mucho mayor. Así que, alejarte de las multitudes o de los lugares saturados puede reducir tu riesgo de contraer cualquier virus.
Lávate las manos después de tocar superficies en lugares llenos de personas. Por ejemplo, los pomos de las puertas (en especial los de los baños) son superficies en las que el virus del resfriado o de la gripe puede sobrevivir.
Si te sientes ligeramente enfermo, quédate en casa al menos un día para reducir el riesgo de transmitir el resfriado o la gripe a otros o de que tu enfermedad empeore al contraer otro virus.
- Desinfecta los espacios compartidos: el virus del resfriado o de la gripe se puede trasmitir rápidamente en las superficies y en los espacios compartidos, especialmente en los baños y en las cocinas. Desinfectar estas áreas puede prevenir su trasmisión.

2.-Fortalecer tu sistema inmunitario

A diferencia de la gripe, no hay ninguna vacuna contra el resfriado común. La mejor manera de prevenirlo es adoptar buenos hábitos de higiene y tener cuidado de la salud en general
- Evita entrar en contacto con personas enfermas: trata de evitar la cercanía o el contacto prolongado con alguien que sepas que tiene un resfriado o que muestre los síntomas de un resfriado. Esto puede impedir que cualquier bacteria o virus invada tu organismo y haga que te enfermes.
Si la persona enferma vive contigo, no compartas el mismo espacio mientras esté enferma.
- Usa tus propios utensilios: asegúrate de no compartir los utensilios con nadie enfermo. Esto puede reducir el riesgo de que las bacterias o los virus invadan tu organismo. Lava cualquier utensilio del que no estés seguro utilizando agua caliente o, mejor aún, un lavavajillas
- Lleva una dieta saludable: que sea variada y equilibrada y con predominio de fruta y verduras frescas. El organismo necesita fitoquímicos, vitaminas y oligoelementos. Debes saber que la vitamina C en comprimidos no previene del resfriado, es más saludable obtener esta vitamina a través de los alimentos.
- Realiza ejercicio físico: evita el sedentarismo. Realizar ejercicio moderado de forma regular (natación, pasear, running...) refuerza las defensas.
- No te estreses: una persona estresada es la víctima perfecta de las bacterias del resfriado. Cuando estamos más nerviosos de lo habitual, nuestro sistema inmunológico comienza a debilitarse.

3.- Cuidarte durante los primeros síntomas

- Mantén tu cuerpo hidratado: bebe suficiente líquido para reemplazar los que has eliminado a través de la fiebre o de la producción de moco.
Mantenerte hidratado puede hacerte sentir mejor y reducir el riesgo de que la enfermedad empeore. Toma agua, jugo, caldo o tés y evita bebidas que contengan cafeína ya que pueden deshidratarte y agravar los síntomas.
Evita los cambios bruscos de temperatura y las bebidas excesivamente frías, con hielos, o demasiado calientes.
-Toma sopa de pollo: los estudios actuales demuestran que el antiguo remedio casero de la sopa de pollo puede mantener a raya el resfriado y aliviar los síntomas. Puede aliviar la congestión, prevenir la deshidratación e incluso el vapor proveniente de la sopa puede ayudar a aliviar los síntomas, ya que actúa como un antiinflamatorio en el organismo.
- Evita el alcohol y el tabaco: pueden empeorar un resfriado o una gripe. Eliminar o limitar estos productos puede reducir la duración de los síntomas y ayudar a prevenir las complicaciones.
- Alivia tu garganta con agua salada: hacer gárgaras con una solución salina sencilla puede aliviar el dolor de garganta. Si bien los beneficios son temporales, puedes usarlo como remedio para combatir la inflamación.
- Evitar medicamentos innecesarios: no existe un tratamiento efectivo para tratar el resfriado. Los tratamientos con fármacos solo están enfocados a mitigar los síntomas. Los analgésicos pueden aliviar el dolor de garganta y los dolores musculares y los productos como las pastillas y los aerosoles con eucalipto o alcanfor también pueden aliviar la congestión.
Debe saber además, que la vacuna de la gripe no protege contra el resfriado común, solo es efectiva para prevenir la gripe.
- No confíes en los antibióticos: aunque jamás deberíamos automedicarnos bajo ninguna circunstancia, tenemos que recordar que los antibióticos acaban con las bacterias y no con los virus, por lo que presionar al médico para que nos los proporcione no sólo es inútil, sino contraproducente, ya que puede terminar con las bacterias que forman parte de nuestras defensas.
- Descansa lo suficiente: esto puede aliviar los síntomas y hacer que te recuperes más rápido de un resfriado o de una gripe. No vayas al trabajo o a la escuela y quédate en casa, especialmente si tienes fiebre. Descansar lo suficiente también reduce el riesgo de que contagies a tus familiares, amigos o colegas.
Duerme en una habitación cómoda, tibia y ligeramente húmeda para aliviar la congestión y la tos y con la cabeza elevada en la almohada.
Duerme al menos 8 horas cada noche y toma siestas. Esto puede ayudar a tu sistema inmunitario a combatir cualquier virus del resfriado o de la gripe en desarrollo.

Laura.-




domingo, 22 de enero de 2017

Recomendaciones ante una ola de frío

Antes de la llegada de la ola de frío, nevadas o heladas

  • Almacena alimentos y combustibles suficientes para varios días, por si se produjera una situación de incomunicación.
  • Ten preparado un botiquín de primeros auxilios, linternas, radio a pilas, pilas de repuesto, velas y guárdalos en un lugar conocido por todos.
  • Dispón de sal suficiente para descongelar la entrada de su casa, salida de vehículos, etc.
  • Comprueba el estado de tu vivienda, especialmente techados y sistemas de calefacción.
  • Usa y ten disponible calzado y ropa adecuada.
  • No realices ejercicios fisicos excesivos, el frío no es bueno para la circulación-

En casa

  • Desconecta los aparatos eléctricos que no sean necesarios.
  • Utiliza adecuadamente la calefacción.
  • Procura que las estufas de carbón, eléctricas y de gas, estén alejadas de visillos y cortinas.
  • Ten siempre linternas y velas.
  • Asegura una buena ventilación cuando utilices braseros, estufas de leña, carbón o gas.
  • Abre con frecuencia las llaves de paso para que no se congele el agua en las tuberías.
  • Evita que personas mayores y niños salgan a la calle si no es necesario.
  • En caso de salir al exterior, hazlo bien abrigado.
  • Utiliza el teléfono sólo en casos de urgencia.

Fuera de casa

  • Protégete el rostro y la cabeza.
  • Utiliza varias prendas superpuestas ligeras, amplias y cálidas, en vez de una sola prenda de tejido grueso.
  • Usa calzado adecuado para las bajas temperaturas.

Recomendaciones para conductores

  • Utiliza si es posible el transporte público
  • Evita viajar siempre que sea posible; si es necesario hacerlo, procura no hacerlo sólo.
  • Antes de emprender el viaje, infórmate del estado de las carreteras.
  • Evita conducir de noche.
  • Revisa frenos, neumáticos, luces, líquido anticongelante y lleva cadenas.
  • Lleva siempre el depósito lleno de combustible y reposta cada 100 km
  • Mantén limpio de nieve el tubo de escape.
  • Circula con precaución, no frenes en zonas húmedas ni hagas cambios bruscos de dirección.
  • Si tu vehículo quedase inmovilizado durante una fuerte nevada y lejos de poblaciones, permanece dentro de su vehículo y mantén  puesta la calefacción, pero deja una ventanilla entreabierta para renovar el aire y evitar intoxicaciones. Procura no quedarte dormido.
  • Lleva utensilios en el coche como mantas, cuerdas, agua y algo de comida
  • Si es posible, intenta sintonizar las emisoras de radio, que seguramente le informarán de las predicciones meteorológicas, las informaciones oficiales sobre el estado de la situación y las indicaciones al respecto.

Precauciones en la montaña

  • Infórmate de la predicción meteorológica de la zona a la que piensas ir.
  • Elige la zona adecuada, en función de la preparación física y del conocimiento que tengas de la montaña.
  • Infórmate de la localización de los refugios o cabañas donde resguardarse en caso de descenso brusco de temperaturas, tormentas u otras condiciones climatológicas adversas y lleva teléfono móvil.
  • Presta atención y respeta las indicaciones de los carteles y otras señalizaciones sobre riesgos de la montaña.
  • Ten en cuenta que los cambios bruscos de tiempo pueden ser frecuentes en la montaña.
Recuerda:
  • Mantén la calma, corta cualquier situación de pánico, bulo o rumor y sigue las indicaciones de las autoridades y organismos competentes en el lugar o a través de los medios de comunicación y cuentas oficiales en redes sociales.
  • En caso de emergencia llama siempre al 112, estamos para ayudarte.
Fuente: Junta de Andalucía





Laura.-

miércoles, 30 de noviembre de 2016

LA NEUMONIA


La neumonía es un tipo de infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones. Éstos están formados por pequeños sacos, llamados alvéolos, que —en las personas sanas— se llenan de aire al respirar. Los alvéolos de los enfermos de neumonía están llenos de pus y líquido, lo que hace dolorosa la respiración y limita la absorción de oxígeno.

Causas

Pueden causarla microbios como bacterias, virus y hongos. En los adultos, las bacterias son la causa más común de neumonía siendo las más comunes las siguientes:

  • Streptococo neumoniae (neumococo).
  • Haemophilus influenzae de tipo b (Hib)
  • La neumonía atípica, es causada por otras bacterias.
  • Los virus, como el de la gripe también son una causa común de neumonía.
Transmisión

Las bacterias y virus presentes comúnmente en la nariz o garganta, pueden infectar los pulmones al inhalarse. 
También pueden propagarse por vía aérea, con la tos y estornudos. 
Cuando se inhalan alimentos, líquidos, vómitos o secreciones desde la boca hacia los pulmones (neumonía por aspiración).
Los factores de riesgo que aumentan las probabilidades de contraer neumonía incluyen:

  • Enfermedad pulmonar crónica (EPOC, bronquiectasia, fibrosis quística)
  • Tabaco
  • Demencia, accidente cerebrovascular, lesión cerebral, parálisis cerebral u otros trastornos cerebrales
  • Problemas del sistema inmunitario 
  • Otras enfermedades como diabetes mellitus o insuficiencia cardiaca.
Síntomas

Los síntomas más comunes de neumonía son:

  • Tos con expectoración de mucosidad a veces amarillenta o verdosa 
  • Fiebre que puede ser baja o alta
  • Dificultad para respirar 
  • Taquipnea
Otros síntomas incluyen:

  • Confusión, especialmente en las personas de mayor edad
  • Sudoración excesiva 
  • Dolor de cabeza
  • Inapetencia, cansancio, malestar general
  • Dolor torácico agudo o punzante que empeora al respirar profundamente o al toser
Tratamiento

El médico debe decidir si necesita o no ingreso hospitalario. La neumonía causada por bacterias puede tratarse con antibióticos. La mayoría de los casos de neumonía requieren antibióticos por vía oral. Se recomienda la hospitalización solamente en los casos graves.
El tratamiento en el hospital incluye:

  • Líquidos y antibióticos por vía intravenosa
  • Oxigenoterapia
  • Aerosolterapia
  • Si se trata de  una neumonía viral, no se precisarán antibióticos sino antivirales. Esto es porque los antibióticos no destruyen los virus.
Otros factores a considerar para la hospitalización:

  • Existencia de otro problema de salud serio
  • Síntomas graves
  • La persona es incapaz de cuidar de sí misma en casa, o es incapaz de comer o beber
  • Mayores de 65 años
  • Tratamiento con antibióticos orales que no mejora
Prevención

Se puede ayudar a prevenir la neumonía siguiendo las medidas siguientes:

  • Lávese las manos con frecuencia, especialmente:
  • Antes de preparar y consumir alimentos
  • Después de sonarse la nariz
  • Después de ir al baño
  • Después de cambiar  pañales
  • Después de entrar en contacto con personas enfermas
  • NO fumar. El tabaco daña la capacidad del pulmón para combatir la infección.
Las vacunas pueden ayudar a prevenir algunos tipos de neumonía:

  • La vacuna antigripal puede ayudar a prevenir la neumonía causada por el virus de la gripe.
  • La vacuna antineumocócica reduce las probabilidades de contraer neumonía a causa del Streptococo pneumoniae.

En Andalucía, el SAS recomienda la vacunación frente a neumococo con la vacuna VNP 23 a personas mayores de 65 años que convivan en residencias y centros de estancia diurna y a todas las personas de edad comprendida entre 65 y 74 años. Para los niños, se incluirá en el calendario infantil a partir del 1 de Diciembre de 2016.


Eloisa

jueves, 3 de diciembre de 2015

Gripe y Resfriado: cómo diferenciarlos

El otoño y el invierno son épocas del año propicias a sufrir resfriados y gripe.
Ambos procesos son infecciones causadas por virus, es decir, por agentes infecciosos que no responden al tratamiento con antibióticos y que, aunque comparten ciertas características, son enfermedades diferentes.
Diferencias básicas
El frío es un factor que favorece la supervivencia de los virus responsables de determinadas infecciones del tracto respiratorio., entre las que se encuentra la gripe y el resfriado común.
Algunos de los aspectos que nos pueden ayudar a distinguir cuando estamos en presencia de un cuadro de gripe o de resfriado común son:

  •  La gripe suele presentarse de forma epidémica, es decir, por la aparición brusca de un gran número de casos a la vez. En nuestro país el periodo en el cual se presentan estos brotes suele estar comprendido desde noviembre hasta abril. Fuera de estas fechas hacer un diagnóstico de gripe es mucho más difícil, aunque no imposible.
  • Sin embargo, los catarros pueden aparecer durante todo el año, aunque en verano sean menos frecuentes.
  • En el caso de la gripe la vacunación suele ser eficaz, aunque los virus de la gripe cambian a menudo, y a veces se produce un brote por virus diferentes a los que contiene la vacuna, lo que hace que sea poco eficaz. Por eso, la vacuna se modifica todos los años, para que sea lo más efectiva posible.
Definición
La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus “Influenza”. La puerta de entrada del virus es respiratoria. El virus se contagia por medio de las gotitas procedentes de la tos y estornudos de las personas infectadas. Su periodo de incubación es de aproximadamente 48 horas. La enfermedad aparece entre 48 y 72 horas después de haber sido infectado. Los síntomas duran una media de 5 a 7 días. La gripe es una enfermedad muy contagiosa que se transmite rápidamente, y sus complicaciones pueden llegar a ser fatales.
El resfriado común es una infección vírica de las vías respiratorias altas. Existen más de 200 tipos de virus que pueden causar el resfriado. Las complicaciones son menos frecuentes y la duración de los síntomas suele ser menor, de 3 a 5 días, dependiendo de los casos.
¿Cuáles son los síntomas?
En la gripe los síntomas más comunes son:

  • Presencia de fiebre alta (entre 38º C y 40º C), desde el comienzo de la enfermedad y que se suele prolongar durante los tres primeros días
  •  Dolor de cabeza o cefalea: con frecuencia presente desde un principio y de forma intensa en el caso de la gripe, es junto con los dolores musculares, una de las manifestaciones más molestas
  • Dolores musculares o mialgias: son muy característicos de la gripe. Se manifiestan preferentemente en los músculos largos de las extremidades y de la espalda y pueden ir acompañados de dolores articulares. Produce un gran quebrantamiento en el paciente
  • Tos seca: en la gripe es habitual y puede llegar a ser importante. Es de característica no productiva, tos “seca”, sin esputos.
  • Debilidad y cansancio.
  •  Otros síntomas menos frecuentes son: dolor de garganta, ojos llorosos y dolorosos, congestión nasal y moqueo.
En el resfriado o catarro común los síntomas más frecuentes son:

  • Secreción nasal (rinorrea) y congestión nasal: muy frecuente y abundante en los resfriados
  • Estornudos: constituyen uno de los síntomas cardinales del resfriado común (junto con la congestión y secreción nasal, dolor de garganta y tos)
  • También puede aparecer: irritación ocular, dolor de garganta y tos moderada.
¿Cuál es su duración?
Si no hay complicaciones la duración de los síntomas gripales es entre 5 y 10 días. La fiebre suele durar entre 3 y 5 días. Otros síntomas puede durar más días como la tos seca (7 a 10 días) y el cansancio pueden prolongarse hasta 2 semanas.
En el resfriado la duración suele ser de una semana, pudiendo quedar una tos residual un par de semanas.
¿Cuál es el tratamiento a seguir?
No hay cura para un resfriado o para la gripe. En ambos, sólo se tratan los síntomas, es decir, se administran medicamentos que mejoran el estado general del paciente. Los antibióticos no sirven para tratar los virus aunque si existen unas medidas generales para combatir los síntomas de ambas enfermedades que podrían resumirse en:

  • Beber suficiente cantidad de líquidos, unos 2 litros al día
  • Hacer reposo en cama
  • Hacer inhalaciones de vapor de agua caliente o bien emplear un humidificador.
  •  Los analgésicos, antitusígenos o descongestionantes puede ayudar a aliviar aunque será su médico quien debe indicar cuál es el más conveniente y las cantidades administradas.
  • Si su médico le recomienda un antigripal, sepa que estos contienen varios medicamentos que son eficaces frente a los síntomas de estas infecciones, como son:
                         - Descongestionantes nasales, contra la nariz tapada
                         - Antitusígenos contra la tos irritativa
                         - Expectorantes y mucolíticos, contra la tos con mucosidad
                         - Antihistamínicos, contra la secreción líquida por la nariz
                         - Analgésicos-antitérmicos, contra la fiebre y los dolores generalizados y de cabeza
  •     Para el tratamiento de la gripe también se pueden administrar antivíricos que deben ser tomados para que sean eficaces dentro de las primeras 48 horas de la infección. Pero simplemente consiguen que la infección sea más leve.
¿Cuándo se debe consultar al médico?
Generalmente la gripe tiene un curso benigno y no produce complicaciones excepto en determinados grupos de población de mayor riesgo, como los ancianos o los enfermos crónicos, entre otros. Los signos de alarma son:

  • Expectoración purulenta
  • Dolor torácico
  •  Sensación de ahogo
  • Disminución del nivel de conciencia
  • Persistencia de la fiebre más de 5 días
  •  Dolor de oídos importante
  • Empeoramiento de los síntomas
En cuanto al resfriado es conveniente consultar  en las siguientes situaciones:

  • No mejoría o empeoramiento de los síntomas al cabo de 5-7 días
  • Aparición de fiebre
  •  Dolor torácico
  • Cualquier síntoma diferente a los habituales en el resfriado
Ante cualquier duda se debe consultar con el médico.
¿Cómo se puede prevenir el contagio?
Tanto en la gripe como en el resfriado algunas medidas de prevención ayudan a reducir la exposición al virus:

  • Lavarse a menudo las manos y sobre todo, siempre que estén sucias y en momentos clave, como después de sonarse la nariz, después de cambiar pañales a un niño con resfriado, después de ir al baño, antes de comer y antes de preparar alimentos.
  • Higiene escrupulosa de las personas que estén afectadas: taparse la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar, para evitar diseminar las gotitas contagiosas. Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca para no empujar los gérmenes dentro del organismo, no compartir alimentos, cubiertos o pañuelos.
  • Reposo en cama mientras el estado general esté alterado, especialmente si se presenta fiebre. De esta forma, permitiremos que nuestro organismo recupere fuerzas.
  • Mantener un ambiente cálido y sin excesiva humedad.
  • Evitar el contacto con personas que tengan gripe.
  • Evitar aglomeraciones, ambientes cargados y locales cerrados, para evitar que los virus se concentren en una estancia.
  • No fumar y evitar los ambientes con humo, ya que irritan todavía más nuestra garganta y mucosas.
  •  Dormir un mínimo de siete horas diarias, reducir el estrés y llevar una alimentación equilibrada, especialmente con frutas y verduras, que son fuentes de vitaminas y minerales. Estas medidas ayudaran a mantener nuestro sistema inmunitario en condiciones óptimas.
  • Beber abundantes líquidos, ayudan a fluidificar las secreciones y eliminar la mucosidad,  ayudan a combatir la deshidratación si existe fiebre y alivian el dolor de garganta. Sin embargo, hay que evitar las bebidas alcohólicas, que pueden interferir con la medicación.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura y las bebidas excesivamente frías, con hielos, o calientes.
  • Dormir con la cabeza elevada en la almohada para aliviar la congestión nasal.
  • Realizar aspiraciones de agua tibia con sal o vapores de eucalipto, para aliviar la congestión nasal. Se consigue también una acción expectorante. En el caso de niños pequeños con exceso de mucosidad, se recomienda el lavado nasal con suero fisiológico 15 minutos antes de las comidas y antes de irse a dormir.
  • Beber mucho y hacer gárgaras con agua caliente con limón y miel. La acción emulgente nos permite calmar el dolor de garganta. A pesar de la creencia popular, es preferible emplear agua en lugar de leche con miel, ya que los lácteos pueden aumentar la mucosidad.
  • Utilizar analgésicos habituales si lo precisa. Para productos antigripales, consultar al médico.
  • Nunca utilizar antibióticos sin la receta de su médico. No tienen acción contra los virus.
En el caso de la gripe es importante la Vacunación en aquellos grupos de población en los que esté indicado. Se puede informar en su centro de atención primaria. Las campañas de vacunación se realizan en los meses de otoño

                                                         Laura.-