El sondaje nasogástrico puede presentar complicaciones que, si el paciente está en domicilio y precisa de atención inmediata, puede llegar a causar ansiedad y preocupación a su cuidadora. Por éste motivo, le recomendamos que preste especial atención a la aparición de éstas posibles complicaciones y qué hacer para prevenirlas:
- Obstrucción de la sonda: por alimentos o medicamentos secos en el interior de la sonda. Pase de 30-50 ml de agua tibia a presión con una jeringa. Si no se consigue, avise a su enfermera. Se puede evitar administrando 50 ml de agua después de cada toma o medicación.
- Irritación o ulceración de la nariz: por la presión o el roce de la sonda. Movilizar periódicamente la sonda para que no presione sobre el mismo punto, curar la zona con desinfectante y agua tibia jabonosa, secar muy bien y cambiar el esparadrapo cada día.
- Extracción accidental de la sonda: se ha movido o el paciente se la ha arrancado. Póngase en contacto con su enfermera.
- Neumonía por aspiración: vigilar si hubiera dificultad al respirar, tos, fiebre...Si cree que se ha producido aspiración, es decir, paso de parte del contenido de la alimentación al aparato respiratorio, pare la nutrición y avise rápidamente al servicio de urgencias.
- Náuseas o vómitos. Detenga la alimentación de 1 a 2 horas y compruebe:
- Velocidad de administración demasiado rápida: administre el alimento lentamente, como máximo
20 ml por minuto
- Colocación del paciente: si está tumbado, colóquelo incorporado 30-45º
- Excesivo contenido gástrico: comprobar al cabo de dos horas sin administrar nutrición, hasta que
sea menor de 250 ml
- La posición de la sonda, comprobando que las marcas estén en el mismo lugar
- Diarrea: por un ritmo rápido en la administración o porque algún alimento este contaminado.
- Estreñimiento: por una alimentación sin fibras y también por la inmovilidad. Incluir fibra en la alimentación y, si es posible, pasee al paciente.
Laura.-