miércoles, 30 de noviembre de 2016

LA NEUMONIA


La neumonía es un tipo de infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones. Éstos están formados por pequeños sacos, llamados alvéolos, que —en las personas sanas— se llenan de aire al respirar. Los alvéolos de los enfermos de neumonía están llenos de pus y líquido, lo que hace dolorosa la respiración y limita la absorción de oxígeno.

Causas

Pueden causarla microbios como bacterias, virus y hongos. En los adultos, las bacterias son la causa más común de neumonía siendo las más comunes las siguientes:

  • Streptococo neumoniae (neumococo).
  • Haemophilus influenzae de tipo b (Hib)
  • La neumonía atípica, es causada por otras bacterias.
  • Los virus, como el de la gripe también son una causa común de neumonía.
Transmisión

Las bacterias y virus presentes comúnmente en la nariz o garganta, pueden infectar los pulmones al inhalarse. 
También pueden propagarse por vía aérea, con la tos y estornudos. 
Cuando se inhalan alimentos, líquidos, vómitos o secreciones desde la boca hacia los pulmones (neumonía por aspiración).
Los factores de riesgo que aumentan las probabilidades de contraer neumonía incluyen:

  • Enfermedad pulmonar crónica (EPOC, bronquiectasia, fibrosis quística)
  • Tabaco
  • Demencia, accidente cerebrovascular, lesión cerebral, parálisis cerebral u otros trastornos cerebrales
  • Problemas del sistema inmunitario 
  • Otras enfermedades como diabetes mellitus o insuficiencia cardiaca.
Síntomas

Los síntomas más comunes de neumonía son:

  • Tos con expectoración de mucosidad a veces amarillenta o verdosa 
  • Fiebre que puede ser baja o alta
  • Dificultad para respirar 
  • Taquipnea
Otros síntomas incluyen:

  • Confusión, especialmente en las personas de mayor edad
  • Sudoración excesiva 
  • Dolor de cabeza
  • Inapetencia, cansancio, malestar general
  • Dolor torácico agudo o punzante que empeora al respirar profundamente o al toser
Tratamiento

El médico debe decidir si necesita o no ingreso hospitalario. La neumonía causada por bacterias puede tratarse con antibióticos. La mayoría de los casos de neumonía requieren antibióticos por vía oral. Se recomienda la hospitalización solamente en los casos graves.
El tratamiento en el hospital incluye:

  • Líquidos y antibióticos por vía intravenosa
  • Oxigenoterapia
  • Aerosolterapia
  • Si se trata de  una neumonía viral, no se precisarán antibióticos sino antivirales. Esto es porque los antibióticos no destruyen los virus.
Otros factores a considerar para la hospitalización:

  • Existencia de otro problema de salud serio
  • Síntomas graves
  • La persona es incapaz de cuidar de sí misma en casa, o es incapaz de comer o beber
  • Mayores de 65 años
  • Tratamiento con antibióticos orales que no mejora
Prevención

Se puede ayudar a prevenir la neumonía siguiendo las medidas siguientes:

  • Lávese las manos con frecuencia, especialmente:
  • Antes de preparar y consumir alimentos
  • Después de sonarse la nariz
  • Después de ir al baño
  • Después de cambiar  pañales
  • Después de entrar en contacto con personas enfermas
  • NO fumar. El tabaco daña la capacidad del pulmón para combatir la infección.
Las vacunas pueden ayudar a prevenir algunos tipos de neumonía:

  • La vacuna antigripal puede ayudar a prevenir la neumonía causada por el virus de la gripe.
  • La vacuna antineumocócica reduce las probabilidades de contraer neumonía a causa del Streptococo pneumoniae.

En Andalucía, el SAS recomienda la vacunación frente a neumococo con la vacuna VNP 23 a personas mayores de 65 años que convivan en residencias y centros de estancia diurna y a todas las personas de edad comprendida entre 65 y 74 años. Para los niños, se incluirá en el calendario infantil a partir del 1 de Diciembre de 2016.


Eloisa

viernes, 11 de noviembre de 2016

Gracias a la Vida, Gracias Cuidadoras por estos 5 años

Cumplir años es bueno, siempre es bueno. Nos recuerda que estamos vivos y ésto, por si solo, es un motivo de celebración. La vida es un regalo y hay que tomarla como tal. Debemos dar las gracias por levantarnos cada mañana y abrir los ojos a un nuevo día, ver el sol y sentir su calor, oír la voz de tus seres queridos o el canto de algún pájaro, el sonido de la lluvia, el olor de la brisa del mar, incluso el murmullo de la ciudad con sus coches, sus gentes, sus prisas...son tantas las cosas buenas que la vida nos ofrece, muchas mas de las que alcanzamos a ver, y disfrutar de ellas debe ser nuestra obligación. No tenemos otra misión en la vida mas que vivirla y no debemos pasar por ella sin haberlo hecho, intentando disfrutar de cada día como si no hubiera un mañana. Como dice aquel refrán: "Nunca dejes para mañana lo que puedas disfrutar hoy".
Es verdad que hay circunstancias que pueden empañar esta visión de la vida. Pues, aunque esta sea un regalo, no siempre es fácil vivirla, Surgen problemas y complicaciones que se empeñan en hacerla mas difícil, pero en la manera en como sepamos afrontar las dificultades estarán nuestras posibilidades de éxito y de sentirnos bien.
Hoy es un día especial para nuestro Blog. "El Blog para las Cuidadoras" cumple 5 años, En estos 5 años cada día ha sido diferente, y todos parecidos, porque la vida de una cuidadora es así, una rutina llena de retos, de situaciones complicadas y también de gratificaciones por la labor realizada.
A ellas quiero dar la gracias, a vosotras, cuidadoras, que con vuestra entrega y generosidad hacéis que el día a día de las personas que están a vuestro cargo sea mas fácil de vivir.
Y quiero dar también las gracias por hacer que éste humilde blog tenga una razón de existir e ilusión por seguir vivo......Con esta hermosa canción quiero celebrarlo con vosotras:
Gracias a la Vida, Gracias Cuidadoras.

Laura.-


sábado, 29 de octubre de 2016

Que es el ictus

Ictus, embolia, accidente cerebrovascular (ACV), apoplejía,... cualquiera de estos términos se refiere a una alteración brusca de la circulación de la sangre que llega a nuestro cerebro. El ictus es el equivalente a un infarto de corazón, pero en el cerebro.
Existen dos tipos principales de ictus:
  • Los ictus hemorrágicos o hemorragias cerebrales: se producen cuando un vaso sanguíneo (vena o arteria) se rompe
  • Los ictus isquémicos o infartos cerebrales: ocurren cuando una arteria se obstruye por la presencia de un coágulo de sangre. A menudo, este trombo se origina en el corazón y se desplaza hasta el cerebro, donde interrumpe el flujo sanguíneo.
Aproximadamente el 85% de los ictus son isquémicos y el 15% hemorrágicos.
Cuando se sufre un ictus, el daño cerebral adquirido puede ser irreparable y dejar secuelas graves que repercuten de forma notable en la calidad de vida de los afectados. Después de un ictus, sólo un tercio de los pacientes se recupera totalmente, otro tercio queda con secuelas y otro tercio fallece. Además, el 25% de las personas que padecen un ictus mueren durante los 30 días siguientes.
Impacto del ictus

El ictus es un problema de salud muy frecuente e importante, ya que puede resultar altamente incapacitante y mortal.
En la actualidad, es la primera causa de discapacidad grave en el adulto, tanto física como intelectual, y también de dependencia; es la segunda causa de muerte en España y la primera en la mujer española.
Cada año, 130.000 personas sufren un ictus en España, de las cuales 80.000 fallecen o quedan con alguna discapacidad.
Actualmente, este trastorno es más común a edades más avanzadas. El 75% de los ictus ocurren en personas de más de 65 años. Sin embargo, cada vez se registran más casos entre adultos jóvenes debido a los hábitos de vida incorrectos e insanos que adoptan. Hoy, entre el 15% y el 20% de estos ACV afectan a individuos de menos de 45 años.
La incidencia del ictus se asocia a diferentes factores de riesgo, la mayoría de ellos evitables con una adecuada prevención. El control de los factores de riesgo es fundamental en la lucha contra el ictus.
Factores de riesgo que debemos controlar para evitar un ictus

Los ictus se pueden prevenir. Algunos de los factores de riesgo, como la edad, antecedentes familiares, sexo y raza, no se pueden modificar. Pero otros factores de riesgo sí son corregibles.
La prevención primaria del ictus se basa en la identificación y corrección de estos factores de riesgo para evitar este accidente cerebrovascular cuando aún no ha ocurrido:
  • Hipertensión arterial: es el factor de riesgo más importante para el desarrollo del ictus. En aquellas personas que no hayan sufrido un ictus anteriormente la tensión arterial debería ser inferior a 140/90, y para diabéticos o personas que ya hayan sufrido un ictus, debe ser inferior a 130/80.
  • Niveles altos de colesterol : el exceso de colesterol se deposita en las arterias en forma de placas, estrechando las arterias, afectando a la circulación y multiplicando el riesgo de sufrir un ictus. Por tanto, el paciente debe llevar una dieta rica y saludable, evitando el colesterol (<240mg/dl), lo que se consigue reduciendo las grasas saturadas.
  • Fibrilación auricular (Arritmia cardíaca): es responsable del 20% de los ictus. Esta arritmia cardíaca no controlada multiplica por 5 el riesgo de sufrir un ictus. Otras enfermedades del corazón como es el caso de los infartos de miocardio o las valvulopatías también incrementan el riesgo de ictus.
  • Diabetes: daña las arterias, por eso el riesgo de que se produzca un ictus es de 2 a 6 veces mayor en las personas diabéticas que en el resto. Debe mantener los niveles de glucemia en sangre por debajo de 120 mg/dl.
  • Tabaquismo: los fumadores tienen el doble de riesgo de sufrir un ictus que los no fumadores. El tabaco reduce el colesterol “bueno” (cuyas cifras deben ser altas, >35 mg/dl) y favorece el aumento de la tensión arterial. Además, la exposición pasiva al tabaco también aumenta la probabilidad de sufrir un ictus.
  • Consumo de alcohol: el consumo excesivo de alcohol (> 60g al día) es un factor de riesgo para todos los tipos de ictus. Aumenta la tensión arterial entre otros efectos.
  • Obesidad: se asocia a mayor riesgo de ictus debido a que se asocia a hipertensión arterial, diabetes y cifras más elevadas de colesterol. Debe mantener su índice de masa corporal por debajo de 25 para reducir el riesgo de ictus.
  • Fármacos: el consumo de algunos medicamentos puede aumentar el riesgo de sufrir un ictus, es el caso de los estrógenos (anticonceptivos o el tratamiento hormonal sustitutivo).
  • Sedentarismo: se asocia al aumento del colesterol, la hipertensión, la obesidad y otros factores de riesgo vascular, por lo que favorece el riesgo de sufrir un ictus.
  • Consumo de drogas: especialmente las drogas estimulantes. El consumo de cocaína aumenta hasta un 7% el riesgo de sufrir un ictus.
Cuantos más factores de riesgo de los mencionados tenga una persona, mayor será el riesgo de que sufra un accidente cerebrovascular; por ello, cuantos más factores de riesgo se puedan suprimir o controlar, menor será la probabilidad de sufrir el ataque.

Cómo detectar un ictus
La detección precoz del ictus es fundamental para diagnosticar qué tipo de accidente cerebrovascular es y suministrar el tratamiento adecuado lo antes posible. De esta manera se puede reducir al máximo sus secuelas y la mortalidad de las personas afectadas.
Las seis señales de alarma del ictus son las siguientes:

  1. Pérdida de fuerza en la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.
  2. Trastornos de la sensibilidad, sensación de “acorchamiento u hormigueo” de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.
  3. Pérdida súbita de la visión parcial o total, en uno o ambos ojos.
  4. Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse, lenguaje que nos cuesta articular y ser entendido por quien lo escucha.
  5. Dolor de cabeza de inicio súbito, de intensidad inhabitual y sin causa aparente.
  6. Sensación de vértigo intenso, inestabilidad, desequilibrio o caídas bruscas inexplicadas, si se acompañan de cualquiera de los síntomas descritos con anterioridad.
Desde la Sociedad Española de Neurología, advierten de que no hay que quitar importancia a estos síntomas porque desaparezcan espontáneamente ya que podría tratarse de un ataque isquémico transitorio que, si se trata a tiempo, puede evitar el infarto cerebral.
Por tanto, cuando una persona o alguien de su entorno sospeche de que está padeciendo un ictus, debe acudir o ser trasladada lo antes posible a un hospital donde pueda recibir atención neurológica urgente, preferiblemente, en una unidad de ictus.
Tratamiento del Ictus
Las primeras tres horas desde el inicio de los síntomas son claves: cuanto más rápido se actúe, el paciente tendrá más probabilidades de recuperarse y menos de quedar con secuelas o de morir. Además, el tratamiento actual para los infartos cerebrales sólo funciona durante las primeras tres horas desde la aparición de los primeros síntomas. Una vez transcurrido este intervalo de tiempo, el tratamiento deja de ser eficaz.
Hay algunos pasos que hay que seguir para mejorar la supervivencia:

  • Reconocer rápidamente los signos y síntomas del ictus, anotando cuando ocurren por primera vez.
  • Activar con rapidez los servicios de emergencia: (061 ó 112, dependiendo de la Comunidad Autónoma)
  • Transporte rápido de emergencia y prenotificación al hospital: la mejor forma de llegar al hospital es mediante estos servicios, puesto que advertirán cuanto antes al servicio de urgencia del hospital.
  • Llevar a los pacientes a una Unidad de Ictus, centros médicos especializados en el tratamiento de esta enfermedad. Hay varios tipos (agudos, de estancia completa, para rehabilitación).
  • Comenzar el cuidado y la evaluación del paciente durante el transporte al hospital: en cuanto el paciente sufra un ictus, los servicios médicos responsables deben tener en cuenta determinados aspectos del paciente como una adecuada oxigenación, así como controles de alimentación, presión arterial, glucemia, fiebre u otras complicaciones.
  • Recibir el diagnóstico y el tratamiento rápidamente en el hospital para que esté bajo vigilancia intensiva.
Una vez el paciente está en el hospital, se identifica el origen del ictus y se procede a tratarlo en función de este:

  • Los ictus isquémicos o infartos cerebrales se tratan con un fármaco trombolítico o fibrinolítico. Este tratamiento destruye el trombo que causa la interrupción del flujo sanguíneo en el cerebro y permite restaurar la circulación y las funciones neurológicas perdidas durante el ictus. Tiene riesgo de sangrado, por lo que los neurólogos deben seleccionar minuciosamente a los pacientes que se beneficiarían de este tratamiento, en función de la edad, el tiempo de evolución del ictus y otras características. Sólo es eficaz durante las primeras tres horas en las que se administra, por lo que es fundamental actuar con rapidez.
  • Los ictus hemorrágicos debidos a malformaciones congénitas de los vasos sanguíneos y aneurismas se tratan con embolización, que consiste en administrar sustancias que taponan las arterias que se han roto. En ocasiones, se debe recurrir a la cirugía para eliminar el coágulo que bloquea las arterias del cerebro.
Cuando el ictus ya haya pasado, el tratamiento depende de las incapacidades que le hayan quedado al paciente.
Rehabilitación de un ictus
Otra parte importante del tratamiento del ictus es la rehabilitación. Es frecuente que, tras algunos ictus importantes, el paciente deba acudir a rehabilitación, en especial si ha llegado a producirse el infarto (muerte) de alguna región del cerebro, ya que hay que conseguir en la medida de lo posible que otro área del cerebro pase a controlar las funciones que antes controlaba la zona afectada.
Generalmente, la rehabilitación debe comenzar en cuanto el paciente está estable. Médicos, neurólogos, fisioterapeutas, rehabilitadores, logopedas y personal de enfermería forman el equipo multidisciplinar que intentará ayudar al paciente a recuperar las funciones alteradas o restablecer las funciones perdidas. Los pacientes con ictus que no han podido tratarse con trombolisis pueden llegar a recuperar la capacidad para comunicarse, para caminar o para utilizar el brazo paralizado nuevamente gracias a una buena rehabilitación.
Pronóstico del ictus
Es muy complicado establecer un pronóstico para los ictus. Dependerá en gran parte del tipo de ictus de que se trate y del tiempo que ha permanecido el tejido cerebral sin recibir sangre. También dependerá de la zona afectada, de la edad, sexo y raza del paciente y de su propia capacidad de recuperación.
La posibilidad de repetición del ictus es considerable durante los primeros tres meses de convalecencia, y hasta un 14% en el primer año. De ahí que se considere tan importante el uso de aspirina para evitarlo, así como el estricto control de los factores de riesgo modificables (hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes, tabaquismo…).
El ictus es una enfermedad grave e incapacitante. Su mortalidad oscila entre un 10-20% en el primer mes. Y las complicaciones que lo acompañan pueden distorsionar de manera permanente la vida del paciente y de su entorno.
Los avances en diagnóstico y tratamiento han sido fundamentales, y el control de los factores de riesgo resulta vital para impedir la aparición de un primer ictus (prevención primaria) o de una recaída (prevención secundaria). Solo con el buen control de la tensión arterial se puede disminuir hasta en un 45% el riesgo de recurrencia.



Laura.-


lunes, 17 de octubre de 2016

Los piojos de la cabeza

Los piojos y liendres son parásitos que se alimentan de la sangre de la persona que los tenga y, además de ser muy desagradables, también generan molestias como picores o pequeñas lesiones en el cuero cabelludo.
A la presencia de piojos en la cabeza se le llama pediculosis y no debe considerarse algo vergonzoso. Los piojos no son característicos de ninguna clase social ni consecuencia de la falta de higiene.
De hecho, es muy frecuente en nuestro entorno y, aunque los niños, niñas y adolescentes son los que principalmente la padecen, debido a la facilidad de contagio que existe en parques y colegios, la pediculosis puede afectarnos a todos.
Por ello, es muy importante que los padres estén muy atentos pues, de no detectarlos rápido, se pueden propagar y llegar a afectar a otros integrantes de la familia.
Es responsabilidad de todos el control de la pediculosis.
¿Cómo viven?
Los piojos de la cabeza viven exclusivamente en los cabellos de las personas. No pueden saltar, volar, ni caminar por otras superficies. Sólo están capacitados para agarrarse a los pelos.
Los que puedan caer en cuello, ropa de cama e incluso en alfombras, sofás, etc. están dañados y suponen escaso peligro de contagio.
Se reproducen por huevos, también llamados liendres, que se adhieren a los pelos, cerca de la raíz. De las liendres, aproximadamente a la semana de su puesta, salen las crías (ninfas) que, aunque son más pequeñas que los adultos, ya se alimentan de la sangre que chupan mediante picotazos que producen el picor característico, síntoma de su presencia. Aproximadamente a los 15 días, las crías se transforman en adultos que ya están capacitados para poner nuevas liendres.
¿Cómo se contagian?
Por contacto directo entre los pelos, es decir, entre cabeza y cabeza.

También es posible su contagio a través del intercambio de objetos de uso para la cabeza tales como cepillos, gorros, coleteros, diademas…, y siempre que este intercambio se haga de forma inmediata.
Los piojos fuera de la cabeza sobreviven durante poco tiempo.
Los piojos no pueden transmitirse por animales domésticos, agua, arena ni césped
¿Cuándo sospechar que mi hijo tiene piojos? 
  1. Si observa que presenta síntomas de picor en la cabeza, sobre todo en la nuca y detrás de las orejas. No obstante, cuando se tienen piojos por primera vez los picores pueden tardar en aparecer. En condiciones normales el picor persistente es el único síntoma. Si, debido a este picor, se produce un rascado intenso pueden provocarse heridas que pudieran infectarse. Afortunadamente no se conoce en nuestro país ninguna enfermedad que se transmita por las picaduras de los piojos de la cabeza.
  2. Si, al revisar la cabeza, encuentra piojos adultos, crías (ninfas) o liendres. Sin embargo, las liendres pueden estar vacías o muertas y el picor estar producido por otras causas, por lo que la única manera de estar seguros de que padece las picaduras de piojos es encontrar adultos o ninfas vivas. Las liendres son los huevecillos de los piojos y las causantes del picor. La liendre tarda 7 días en crecer y volverse piojo; por tal motivo disponemos de una semana para quitar las liendres de la cabeza y evitar futuros huevecillos. Si su hijo está infestado evite traerlo a clase hasta la completa extracción de las liendres. Avise a sus profesores, ellos saben lo que hacer.

¿Son liendres o son sólo caspa?
Las liendres son difíciles de sacar del cabello. Parecen pequeños granos de arena y así se pueden sentir antes de verlas. Son muy pequeñas y de color blanco amarillento e incluso grisáceas. La caspa es más grande y blanca y se mueve al pasarle el dedo.
¿Cómo prevenir los piojos?
  • Mantenga el cabello corto o recogido en cola o trenza.
  • Examine la cabeza semanalmente para ver si tiene piojos o liendres. El viernes es un buen día. Para hacerlo, la luz natural es la mejor ya que son difíciles de ver si no hay buena iluminación. A los piojos les gusta poner sus huevos detrás de la orejas, en la nuca, sobre el cuello y en la parte superior de la cabeza.
  • La lendrera, tradicional peine de púas para piojos, resulta un elemento muy eficaz para esta revisión, así como para retirar los piojos adultos, crías y liendres, si los hay. Humedezca el cabello con agua y utilice este peine especial. Es fundamental que el espacio entre las púas sea muy pequeño (no supere los 0,2 mm). Además, son preferibles las lendreras de metal por su rigidez.
  • Lo más importante en el tratamiento contra los piojos es la extracción de las liendres. Si no quita las liendres regularmente; nada de lo que haga funcionará. Por ello, primero debe matar los piojos vivos de la cabeza y después, eliminar todas las liendres.
  • Conviene informar a los maestros de su hijo para que todos los padres los revisen y adopten medidas de prevención. El control de la pediculosis es una tarea de todos.
  • La principal y casi única medida preventiva es revisar regularmente la cabeza de los niños

Algunos consejos útiles para efectuar la revisión
1. Humedecer el cabello y utilizar un acondicionador para desenredarlo.
2. Disponer de una buena iluminación.
3. Tener paciencia para revisar, meticulosamente, mechón a mechón, el cabello.
4. Limpiar la lendrera después de la revisión de cada mechón.
5. Se aconseja que, tanto la persona que revisa como la que es revisada, busquen la postura más cómoda posible.
 Es importante evitar el intercambio de adornos del pelo, peines, gorros y bufandas.
Los productos farmacéuticos con insecticidas (o pediculicidas), nunca deben usarse como prevención; sólo pueden usarse cuando estemos seguros de que hay piojos.
Qué hacer si hay piojos
  1. Es fundamental, y no debemos avergonzarnos al hacerlo, avisar al colegio y a los padres o tutores de sus compañeros, de que nuestro hijo tiene piojos porque así evitamos que otros niños, incluido el nuestro, puedan volver a contagiarse.
  2. Revisar la cabeza de todos los familiares de la casa.
  3. No compartir peines, gorros, y otras prendas para la cabeza, con las personas afectadas.
  4. Tomar medidas para eliminar los piojos de las personas afectadas.

¿Cómo eliminar los piojos?
Hay diferentes formas de eliminarlos, pero lo más utilizado actualmente son los productos farmacéuticos, llamados pediculicidas, que son insecticidas de uso externo
Hay tres clases de productos, según estén compuestos de Piretrinas, Malatión o Lindano (materias activas):
  1.  Las Piretrinas son la primera opción y, entre ellas, la Permetrina al 1% es la más recomendada, por su poder para destruir las liendres y sus escasos efectos adversos.
  2. En segundo lugar, los de Malatión, que son algo más tóxicos.
  3. Por último, y sólo en casos excepcionales, los elaborados a base de Lindano, ya que este producto se absorbe por la piel y su uso inadecuado puede afectar al sistema nervioso.

Los pediculicidas tópicos se presentan como champús, lociones o geles y sprays:
  • Las lociones y geles son los productos más eficaces porque se aplican sobre pelo seco, llegando mejor así a los piojos, y además, por su prolongado tiempo de acción. Aunque los fabricantes indican tiempos cortos de exposición (alrededor de los diez minutos), para la Permetrina es recomendable dejar el producto entre seis y ocho horas, por lo que es aconsejable el uso de un gorro de ducha. El Malatión debe permanecer en el cabello entre ocho y doce horas para que sea eficaz y el lindano no más de cuatro minutos. Una vez transcurrido el tiempo de aplicación, se recomienda:

a) Lavar abundantemente el producto, cuidando de que no entre en contacto con el resto del cuerpo.
b) Realizar el penúltimo enjuague incorporando una parte de vinagre por cada dos de agua, porque ayuda a despegar las liendres.
c) Peinar con una lendrera para retirar los piojos muertos y las liendres.
d) Secar al aire, no con secador, ya que el calor puede disminuir el efecto del insecticida.
e) Si no ha surtido efecto, repetir el tratamiento al cabo de una semana, siempre que el producto utilizado así lo admita (cuidado con el malatión y el lindano) y nunca más de tres veces. Si al cabo de las tres aplicaciones sigue sin dar resultado, hay que cambiar a un producto con otra composición.
  • Los champús son menos eficaces, porque se aplican con el pelo humedecido y durante menos tiempo, pero son más recomendables si hay lesiones en el cuero cabelludo. Para su aplicación, hay que tener en cuenta las mismas recomendaciones que para las lociones y geles. El tiempo de permanencia del producto es de cinco a diez minutos, teniendo presente que, si el champú es a base de Lindano, no debe permanecer en la cabeza más de cinco minutos. La aplicación debe repetirse a los tres y seis días.
  • Los sprays son los menos eficaces pues no llegan a impregnar todo el pelo. Además, tienen riesgos de intoxicación por vía respiratoria.

Qué hacer si el tratamiento fracasa
Si después de tres aplicaciones del pediculicida, realizadas correctamente, no se ha conseguido eliminar los piojos, no continúe aplicándolo y consulte a su médico o farmacéutico para cambiar de producto o método.
Es algo que sucede frecuentemente. Ello es debido a tres posibles causas:
  1. El tratamiento se ha hecho con productos inadecuados o estos se han aplicado de forma incorrecta.
  2. Cuando se ha producido un nuevo contagio.
  3. La resistencia de los piojos a los pediculicidas. Si los piojos y liendres no llegan a morir con la aplicación del pediculicida, pueden llegar a desarrollar resistencia contra los mismos. Es un problema muy frecuente en la actualidad y por ello no deben usarse estos productos de forma rutinaria.
    Laura.-



Fuente: Consejería de Salud. Junta de Andalucía

sábado, 8 de octubre de 2016

Cuidados Paliativos

Verhandeln. Ferdinand Hodler
¿Qué son los Cuidados Paliativos?

 Los Cuidados Paliativos son el tipo de atención sanitaria que se debe prestar al final de la vida. Su objetivo es mejorar la calidad de vida de pacientes y sus familias cuando se enfrentan a una enfermedad en situación terminal. Hablamos de situación terminal ante una enfermedad incurable, avanzada y progresiva, sin posibilidad razonable de respuesta a tratamientos curativos y con un pronóstico de vida limitado. En esta situación, aparecen múltiples necesidades a las que se puede dar respuesta y que son el objetivo de los Cuidados Paliativos. Para ello, es necesario realizar una valoración, a partir de la cual se determinará un plan de actuación individualizado, activo y continuado para pacientes y sus familias, respetando sus deseos.

¿Para qué sirven los Cuidados Paliativos?

Los Cuidados Paliativos ayudan a prevenir y aliviar el sufrimiento (físico, emocional, espiritual…) de la persona que se encuentra en esta situación. Contribuyen a mejorar su calidad de vida y la de su familia. Permiten abordar el proceso de la muerte dentro del respeto a los valores y creencias de cada persona

¿Cuáles son los objetivos de los Cuidados Paliativos?
·        El alivio del dolor y otros síntomas.  
·        Una comunicación e información adecuadas.
·        El respeto a la autonomía.
·        El apoyo a la familia y/o personas cuidadoras.
·        El soporte emocional que precisen pacientes y familias.  
·        La respuesta a sus necesidades espirituales.  
·        La continuidad asistencial a lo largo de su evolución.  
·        La atención al duelo.

¿A quiénes van dirigidos los Cuidados Paliativos?

A todas las personas que padecen una enfermedad incurable, avanzada y progresiva y a sus familias.  
·        cualquiera que sea la causa de su enfermedad (cáncer, insuficiencia cardiaca, respiratoria, renal, hepática, SIDA, demencias o enfermedades neurodegenerativas, etc.…)  
·        de cualquier edad  
·        en cualquier lugar donde se encuentren: domicilio, hospital, residencia…

¿Por qué también se atiende a la familia?

Ayudar a la familia a sobrellevar esta situación repercute positivamente en la calidad de vida de las y los pacientes. La familia, en esta situación, es un pilar básico en los cuidados. Aumenta su carga de trabajo, sufre junto a su ser querido y tiene miedo a la pérdida. Esto tiene implicaciones a nivel emocional y repercusiones en su salud, tanto a lo largo de la enfermedad como en el duelo. Por eso, es necesario cuidar también a la familia.

¿Qué información puede recibir una persona sobre su enfermedad?

Toda la que precise, desee y demande. De igual modo, tiene derecho a no recibir información si así lo desea y es su decisión. Este derecho está regulado en la Ley Básica de Autonomía del Paciente. Ocultar o falsear la información es perjudicial, aunque se haga con buena intención. Para evitar esta situación, en la que se encubre información, es muy importante una buena comunicación, desde el inicio, entre profesionales, pacientes y familias.

¿Qué es la Declaración de Voluntad Vital Anticipada (VVA)?

Es un documento donde se recogen la voluntad, los valores, los deseos y las instrucciones sobre las actuaciones sanitarias que se quieren recibir o no en el futuro, en el supuesto de que llegado el momento la persona carezca de capacidad para decidir por sí misma. También permite nombrar una persona como representante para que, cuando sea necesario, vele por el cumplimiento de las instrucciones que la persona ha dejado establecidas. Esta declaración se inscribe en un registro que el personal sanitario tiene que consultar cuando la situación así lo requiera. La declaración puede modificarse o anularse en cualquier momento, por el mismo procedimiento por el que se hizo la primera vez.
La realización de la Declaración de Voluntad Vital Anticipada es un derecho que está recogido en la ley 5/2003 de 9 de octubre y en la Ley de derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de la muerte, de Andalucía.

(…)
¿Se puede predecir el pronóstico de vida de una persona?

El pronóstico de vida es individualizado para cada paciente y difícil de predecir. Los Cuidados Paliativos procuran el mayor bienestar posible a través de una atención integral.

(…)
¿Se pueden aliviar los síntomas que se presentan en la situación terminal?

La mayoría de las veces, los síntomas se pueden aliviar con el tratamiento adecuado. A veces, algunos síntomas se vuelven muy intensos y no responden a ningún tratamiento. Se llaman síntomas refractarios. La única forma de controlarlos es disminuir el nivel de conciencia, por lo que se recurre a la sedación paliativa.

 ¿Qué es la sedación paliativa?

Es la administración de medicamentos, en las dosis adecuadas, para reducir la conciencia, tanto como sea preciso, de una persona en situación terminal, con el fin de aliviar uno o más síntomas refractarios. La sedación paliativa puede ser utilizada sólo durante un intervalo de tiempo, hasta que se controle el síntoma, o mantenerse hasta el final de la vida, si es necesaria. También puede ser más o menos profunda, dependiendo del alivio del síntoma y de la voluntad de la persona afectada

¿Qué se requiere para iniciar una sedación paliativa?

 El diagnóstico de uno o más síntomas refractarios, y el consentimiento explícito para la misma.

(…)
¿Cuáles son esos recursos sanitarios disponibles?

Los recursos sanitarios que atienden a pacientes en situación terminal son:
1/ Recursos convencionales
Son los recursos integrados por profesionales de Atención Primaria y de Atención Hospitalaria. Son responsables de atender tanto a pacientes como a familias cuando la situación no presenta grandes complicaciones.
 2/ Recursos avanzados
Están formados por equipos de profesionales que dan respuesta a las situaciones más complicados. Son:
·        Unidades de Cuidados Paliativos: Unidad ubicada en el Hospital que dispone de camas para el ingreso de pacientes que lo precisen.
·        Equipos de soporte de Cuidados Paliativos: Equipos que realizan atención a pacientes en su domicilio y en aquellos Hospitales que, por su tamaño, no tienen Unidades de Cuidados Paliativos.
 3/ Recursos de atención urgente
Están formados por profesionales de los Servicios de Urgencias de Atención Primaria, Hospitalaria y/o Domiciliaria. Pueden asistir a las situaciones urgentes de pacientes en situación terminal, coordinando su asistencia con el resto de los recursos.

(…)

En cualquier caso, para ampliar esta información o plantear dudas concretas, puede consultar con las y los profesionales sanitarios de su centro de salud.

Eloisa


Bibliografia: Guia de información para la ciudadania sobre CUIDADOS PALIATIVOS. Consejeria de Salud. Junta de Andalucía

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Caminar: el ejercicio más simple y completo que puedes practicar

Sencillo, barato y efectivo. Caminar es el ejercicio perfecto para perder peso al aire libre y en cualquier momento. Ideal para los que se quejan de falta de tiempo y buscan un ejercicio sin apenas impacto, media hora de paseo a ritmo vigoroso al día es más que suficiente para lograr un buen estado físico sin apenas esfuerzo. 
Menos exigente a nivel cardiovascular y para las articulaciones que el 'running', caminar se ha convertido en una alternativa a la carrera que cuenta cada día con más adeptos.
El cuerpo humano está diseñado para el movimiento y acusa gravemente los efectos del sedentarismo. Sin embargo, cada vez lo somos más. El 44% de los españoles no hace ninguna actividad física, ni siquiera camina una hora a la semana. Y las cifran aumentan en las franjas de más edad. La mayor parte de los mayores de 65 años reconoce que dedican la mayor parte de su tiempo a mirar la televisión y apenas un 7% hace ejercicio. Y, sin embargo, caminar está al alcance de todos: es barato, puedes hacerlo en cualquier lugar y a cualquier hora del día y no requiere entrenador ni equipación especial, tan solo un calzado cómodo y fuerza de voluntad. Porque, eso sí, para exprimir todas sus virtudes es imprescindible practicarlo de manera regular y constante.

Que beneficios tiene caminar

  • Fortalece el corazón: previene las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares porque incrementa el ritmo cardíaco, hace más flexibles las arterias, reduce la tensión y disminuye los niveles del colesterol LDL.
  • Evita las subidas de azúcar: los músculos encuentran la energía que necesitan para su funcionamiento quemando el azúcar que circula en nuestra sangre, evitando los picos de glucemia.
  • Aleja la depresión: aumenta los niveles de serotonina y noradrenalina, mejorando la respuesta de nuestro organismo ante situaciones de estrés y estados depresivos.
  • Alimenta los huesos: porque para estar a la altura del esfuerzo se vuelven más fuertes, previniendo la pérdida de masa ósea y la descalcificación. El riesgo de sufrir una fractura se divide entre tres.
  • Protege la memoria: Caminar un mínimo de 10 km a la semana mejora la concentración, la memoria y la agilidad mental: en definitiva, la buena forma del cerebro.
  • Te ayuda a quemar calorías: todo depende del tiempo, de la intensidad y del peso de cada uno, pero, como referencia, una caminata de una hora a buen ritmo puede consumir alrededor de unas 270 kcal.
  • Activa tu metabolismo: poner los músculos en marcha hará que requieran más energía, con lo que estimulará el consumo de calorías por más tiempo mientras estamos en reposo. Cuanta más masa muscular generes, más quemarás.
  • Ayuda a regular el apetito: con la actividad física la producción de serotonina aumenta, generando una sensación de saciedad y bienestar.
  • Evita que te des atracones: en contra de lo que se pueda creer, los atracones no se producen por hambre, sino por ansiedad o aburrimiento. Caminar ayuda a disipar el exceso de adrenalina que se genera en nuestro organismo cuando tenemos un ataque de ansiedad.
  • Acelera el ritmo intestinal: lo que, a su vez, facilita la digestión, alivia el estreñimiento y, en consecuencia, esa sensación de hinchazón y malestar.
Como empezar

Hay algunas consideraciones que debes tener antes de empezar un programa de ejercicios:
  • Primero, si posees algún problema de salud, consulta con un médico.
  • Cómprate un buen par de zapatillas para caminar, que sean cómodas y que se ajusten bien a tus pies.
  • Consigue una buena ruta para seguir, que sea interesante y que te entretenga mientras caminas.
  • Convierte el caminar en una prioridad. Haz espacio en tu agenda para tus caminatas y cúmplelas.
  • Ten un plan B en caso de mal tiempo. Ve al gimnasio a caminar en un caminador o haz otro tipo de ejercicio aeróbico, pero no te saltees una sesión de ejercicios.
Calentamiento
Empieza tus caminatas con un calentamiento. Hay que preparar articulaciones y músculos para que estén calientes y flexibles y evitar lesiones de tobillos, glúteos, rodillas, ingles, pero especialmente los gemelos, que asumen gran parte del esfuerzo durante la caminata. Hazlo con cinco minutos de estiramientos, rotaciones, saltos y carreritas sin moverte del sitio. Esto incrementa tus niveles de oxígeno y la circulación sanguínea de tu cuerpo, calentando tus músculos y previniendo desgarros u otras heridas.
Caminar
Puedes comenzar con 10 minutos a ritmo tranquilo y con caminatas cortas, para ir entrando en calor e ir encontrando una longitud de zancada cómoda. A medida que desarrolles fuerza ve agregando intervalos de 5 minutos.
Aumentar el ritmo
Cuando te sientas preparado, incrementa tu velocidad. Para que la caminata sea lo más efectiva y saludable posible, es muy importante que los 30 o 40 minutos centrales de la misma sean intensos, procurando cubrir una distancia mínima de cinco kilómetros cada hora.
Intenta caminar por lo menos 3 veces por semana.
Enfriamiento
Durante los últimos 3 a 5 minutos de tu caminata, realízala a un paso suave o moderado, esto te servirá como enfriamiento.
El enfriamiento sirve para disminuir los latidos de tu corazón gradualmente y evitar que la sangre se estanque en ciertas partes del cuerpo como manos y pies. El enfriamiento no solo previene mareos que ocurren cuando la sangre deja de circular a la misma velocidad por el cerebro abruptamente, sino que también evita cambios de presión arterial súbitos, nauseas, calambres y evita heridas musculares.
Estirar para finalizar
Para reducir el esfuerzo de forma progresiva y que los músculos se enfríen poco a poco, después de la caminata es necesario dedicar alrededor de diez minutos a realizar algunos ejercicios de estiramiento.

Como quemar calorías caminando

La fórmula es: Tu peso x distancia caminada = Energía gastada caminando. El tiempo no importa tanto como la distancia, pero si caminas a mayor velocidad, quemaras más calorías por kilómetro. 
Si caminas despacio (4 km/h) quemaras unas 300 calorías en una hora, pero si aumentas la velocidad (6 km/h) podrás quemar 360 y si corres (8 km/h) entre 400 y 500 cal/hora. 
Dicho eso, si estas empezando a caminar, es mejor que vayas aumentando la distancia antes de aumentar la velocidad.
Para quemar calorías lo mejor es caminar largas distancias. Aumentas tu masa muscular, sobre todo en las piernas, mientras aumentas las distancias y los tiempos.
También puedes incluir algo de entrenamiento en el gimnasio con pesas para aumentar un poco tu masa corporal y quemar así más calorías por minuto.

¿Cómo podemos obtener el máximo rendimiento de una caminata?
  • Postura: camina erguido, con los hombros hacia atrás y relajados. El secreto para conseguirlo consiste en mantener activada la zona escapular y el abdomen. Mire hacia al frente y mantenga la barbilla despegada del cuello para evitar contracturas.
  • Pisada: busca la máxima eficiencia en cada paso. Apoya el pie sobre el talón, deslízalo por el arco para terminar impulsándote con los dedos.
  • Abdomen: activa la musculatura profunda abdominal, Se trata de meter tripa, poniéndola dura, como si te fueras a proteger de un golpe. De esta manera, quemaras más grasa y tonificaras tus abdominales.
  • Braceo: lo ideal sería mantener los brazos flexionados formando un ángulo de 90 grados y, de esa manera, moverlos hacia adelante y hacia atrás en alternancia. Si los dejas caídos no sólo entorpecerán tus movimientos y frenaran tu avance sino que puede provocar que se te hinchen las manos.
  • Glúteos: andar a un ritmo vigoroso es un ejercicio estupendo para endurecer los músculos del trasero. Aprovecha cada zancada para juntarlos y apretarlos a tope, concentrando el trabajo más intenso en la pierna que queda atrás.
  • Pulsómetro: está atento a los mensajes que te envía tu corazón. Vigila tu pulsómetro para comprobar en qué momento te encuentras en zona de quemacalorías e intenta permanecer en ella, sin sobrepasar tus límites.
  • Intervalos: si te ves con fuerza de subir la intensidad, introduce variaciones en tu entrenamiento. Combina picos de mayor velocidad, incluso trote, con periodos más lentos para recuperar el aliento.
  • Equipación: una de las grandes ventajas de caminar es que es una actividad física barata. Para practicarla, sólo se necesitan unas buenas zapatillas, con una correcta amortiguación y refuerzos laterales, También es importante usar ropa técnica para que favorezca una correcta transpiración.
  • Intensidad: subir cuestas no sólo hace que aumente nuestra frecuencia cardíaca, aumentando la quema de calorías, sino que ayuda a fortalecer los glúteos y la parte trasera de los muslos y los gemelos.
  • Lastres: si buscas realizar un trabajo más intenso, mete un peso extra a tu entrenamiento, pero olvídate de las tobilleras lastradas porque pueden dañar las articulaciones. En su lugar los expertos recomiendan el uso de chalecos o mochilas. Otro opción válida sería andar con dos mancuernas de poco peso en cada mano.
  • Bastones: caminar con bastones nórdicos te ayudará a marcar el ritmo, mejorar tu fondo físico y a potenciar el trabajo con el tren superior, especialmente con los brazos.
Una combinación efectiva


Una combinación de caminatas o correr y una dieta equilibrada son claves para perder peso, si llevas a cabo uno sin el otro solo llegaras a frustrarte, pues no notaras una pérdida de peso considerable. Así que intenta seguir un régimen de ejercicios junto con una dieta saludable y pronto conseguirás perder peso y una mejoría en tu salud.


Laura.-